Modelos Financieros Corporativos y planificación financiera a largo plazo: planificación financiera corporativa, componentes, determinantes del crecimiento. Advertencias sobre algunos modelos. Financiación y Planificación a Corto Plazo, efectivo y capital de trabajo, efectivo en función de otros elementos, ciclo operativo y ciclo de caja, política financiera corto plazo, presupuesto de caja, plan financiero a corto plazo.
INTRODUCCIÓN.
El ámbito de estudio de las
finanzas abarca tanto la valoración de activos como el análisis de las
decisiones financieras tendentes a crear valor. La interrelación existente
entre el análisis de la decisión a tomar y la valoración viene dada desde el
momento en que un activo cualquiera sólo debería ser adquirido si se cumple la
condición necesaria de que su valor sea superior a su coste (ésta condición no
es suficiente porque puede haber otros activos que generen más valor para la
empresa). Por lo tanto, el tema de la planificación financiera es un tema
álgido dentro de las organizaciones y es un tema el cual debe ser abordado
desde el punto de vista teórico en su totalidad para que cuando vayamos a la
práctica y nos encontremos con hechos no concordantes, podamos aplicar el
sentido común más el entendimiento en materia de finanzas lo que generaría
opciones de valor al momento de la toma de decisiones.
Las Finanzas Corporativas se
centran en la forma en la que las empresas pueden crear valor y mantenerlo a
través del uso eficiente de los recursos financieros, es por esto que, en las
decisiones de inversión, las de financiación y las decisiones directivas
intervienen directamente en lo que a la planificación financiera se refiere y
todos sus elementos como lo son el efectivo, el capital de trabajo, el ciclo
operativo, los modelos financieros, el presupuesto de caja y las decisiones de
financiación a corto y a largo plazo. No hay que dudar nunca de las estrategias
que se acoplen para que todos estos elementos vayan de la mano en una sincronía
perfecta de liquidez, decisiones, juntas, estrategias y resultados finales por
lo que estudiados y planificados lograran en conjunto el éxito inmediato de
cualquier organización.
En materia de fusiones,
adquisiciones y privatizaciones hay que ver las diferentes aristas que estas
conllevan. Si bien es cierto que todos estos procesos están establecidos, de
una u otra manera hay que interactuar significativamente en cada proceso, ya
que aun cuando haya un proceso de compra hay que analizar cuál es el valor
actual de la empresa, si vale la pena o no, si la reflotación va a ser
inmediata o si por el contrario se observa una posible caída de las finanzas al
realizar cualquiera de estos tres procesos.
Veremos la teoría de cada
uno de ellos, pero ¿seremos capaces de discernir como interactuar en una fusión
sin saber cuál es el trasfondo de la misma con posibles fallos escondidos?...
después de conocer la teoría basándonos de nuevo en la teoría de la gerencia y
cómo funcionan los problemas administrativos veremos en nosotros mismos el
interés social que nos generara una posible privatización o una posible fusión
de las empresas para las cuales estemos laborando, o mucho mejor, podríamos ser
partícipes directos en la adquisición de una empresa ya sea por experiencia o
por financiación propia donde participemos directamente en la compra como
accionistas o dueños abriendo la posibilidad de una vida inversionista a largo
plazo y como método de vida.
A pesar de estar afrontando
actualmente una crisis económica mundial, el contexto global aún nos
proporciona no sólo la posibilidad de exportar nuestros productos, sino que
también permite que los actores más importantes orienten sus inversiones hacia
nuestro país, adquiriendo o fusionándose con sociedades venezolanas que vienen
desarrollándose de manera eficiente en nuestro mercado. Es por esto, que el
interés social, laboral y académico es tema fundamental en esta investigación
ya que nos representara como futuros Magister Scientiarum de un país donde
seremos los partícipes directos de la reorganización financiera del país, la
cual se ha visto afectada significativamente por la pandemia que estamos
pasando en estos momentos.
Modelos Financieros Corporativos.
Un modelo financiero es una
representación simplificada del comportamiento de activos financieros,
portafolios de inversión, proyectos de inversión, empresas e inversiones en
general. Los modelos financieros se caracterizan por expresar las relaciones a
través de funciones matemáticas.
Excel es la herramienta más
usada para construir modelos financieros, porque permite fácilmente expresar
las relaciones entre diversas variables mediante fórmulas que relacionan las
celdas. Cuando el valor de una celda que contiene un parámetro del modelo se
modifica, Excel automáticamente actualiza el valor de las celdas relacionadas.
A pesar de su amplia difusión, el uso de Excel para los modelos financieros es
peligroso si no se tienen los recaudos adecuados.
El desafío.
Cada día, miembros de la
alta gerencia, bancos, inversionistas y entes reguladores necesitan tomar
decisiones confiables basándose en análisis financieros complejos.
Casos comunes incluyen:
Análisis de potenciales
proyectos de inversión, los cuales requieren una visión detallada sobre el
rendimiento, sus riesgos y beneficios.
Financiación de proyectos de
gran envergadura (Project Finance), como, por ejemplo, proyectos de planta
solar o eólica, proyectos mineros, entre otros.
Proyecciones financieras de
grupos económicos para propósitos de gestión de liquidez y tributaria.
Evaluación de las
implicaciones de un potencial joint venture, asociaciones, fusiones y
adquisiciones (M&A), acuerdos comerciales o alternativas estratégicas.
Concursos públicos para proyectos de infraestructura
(concesiones).
En todos los casos
anteriormente expuestos, se requieren herramientas robustas, flexibles y de
fácil manejo, que ayuden a descifrar, interpretar y visualizar situaciones
empresariales complejas, ya sean económicas, financieras y/o tributarias.
La solución.
La solución más flexible y
económica es, frecuentemente, un modelo financiero basado en hojas de cálculo
de alta calidad, ya que permiten gestionar, analizar y sensibilizar el impacto
de múltiples variables sobre los principales estados financieros históricos y
proyectados (Balance, Estado de Resultados y Flujo de Caja, incluyendo Cascada
de Pagos o “Cash Flow Waterfall”).
Entre ellas destacan:
Variables de negocio
(precios e índices);
CapEx, OpEx y Depreciación;
Deuda y sus componentes a
través de:
Métodos de inyección deuda;
Ratios e indicadores
bancarios: DSCR, cuenta de DSRA (Debt Service Reserve Account);
Estructuración deuda óptima
(cash sweep, cash sharing, etc.);
Cuentas de Reserva para el
mantenimiento de activos fijos: Maintenance Reserve Account (MRA).
¿Para qué se utilizan los modelos financieros?
La modelización financiera,
esto es el diseño y planificación de un modelo financiero, se utiliza sobre
todo a la hora de preparar un plan de negocio o de plasmar la estructura
financiera de una empresa. La finalidad es plasmar la realidad de la empresa en
un modelo abstracto que facilite una imagen transparente de la situación global
de una empresa. En el caso de un quiosco callejero esto seguramente es más
simple que en el caso de una multinacional con diferentes sectores y
divisiones.
Dado que los modelos
financieros se diseñan tomando en cuenta datos históricos además de la
situación estructural, el modelo permite definir escenarios con variables que
en función de su valor reflejan cambios en toda la estructura.
Utilizando un símil se
podría definir el proceso de modelización financiera como el intento de
trasladar la realidad estructural de la empresa (sus fuentes de ingresos, sus
costes, su estructura de capital, endeudamiento, etc., así como todos los
factores externos que influyen en su estructura financiera) en un set de hojas
de cálculo que reflejen cualquier cambio de variables y muestren las
consecuencias del mismo.
Una planificación integrada
contiene las cuentas de Pérdidas y Ganancias, el Balance y el cálculo de Flujos
de Capital con sus respectivas dependencias.
Con ello, ante cualquier
decisión, el modelo permite proyectar el desarrollo y las consecuencias de un
escenario de cambio. Esto es un instrumento imprescindible a la hora de tomar
decisiones que afectan a la estructura de una empresa, puesto que hace
transparente el impacto que tenga cualquier decisión.
¿Cómo se hace un modelo financiero?
Un modelo financiero es una
siempre una abstracción matemática de una realidad. Los modelos financieros
trabajan con asunciones simples y hasta cierto punto ideales de la realidad, lo
que sería un funcionamiento normal. Un buen modelo es lo suficientemente
detallado como para no dejar ningún factor clave fuera, pero tampoco tan
complicado como para que no se pueda utilizar ad hoc en cualquier situación.
La base del modelo
financiero refleja el Balance y la cuenta de Pérdidas y Ganancias que, con
ayuda del histórico, permite reflejar un estado de Flujos de Capital (el Cash
Flow statement) como resultado de ambos inputs.
¿Qué es un modelo financiero en Excel?
Los modelos financieros
profesionales y los habituales en el marco de la Pyme suelen hacerse en Excel.
Aunque hoy día ya existen numerosas alternativas con software de planificación
de recursos empresariales (ERP) y business intelligence (BI), así como
modelización con lenguajes de programación y metalenguajes, la realidad es que
Excel sigue siendo la herramienta dominante para la modelización financiera.
En primer lugar, hay muchas
consultoras y bancos que no han modernizado sus sistemas de gestión y funcionan
en ámbitos y departamentos completamente desvinculados de otros, utilizando
Excel para la comunicación interna. Excel es una aplicación casi universal que
todo el mundo tiene instalada en su ordenador.
Pero lo más importante es la
flexibilidad. Para programar el modelo de una multinacional, una empresa puede
invertir mucho dinero en software especialmente customizado o comprar
soluciones estándar de las marcas de software de gestión.
Pero a la hora de analizar
proyectos individuales y muy concretos, Excel permite una flexibilidad a la que
no llega un software de gestión.
Esto puede ser Excel, pero
también podría ser cualquier otro programa como Libre Office, Lotus o
similares. El más común es Excel, dado que es ubicuo en todas las empresas y
sus funcionalidades de programación y automatización están diseñadas para el
manejo en entornos de oficina.
Conviene sin embargo
recordar siempre que la modelización financiera no es “finanzas con Excel y
VBA” sino que Excel y sus posibilidades son herramientas que utiliza el
modelizador para realizar un retrato virtual de la situación financiera de una
empresa.
¿Qué elementos contiene un modelo financiero?
La base de un modelo
financiero naturalmente será la cuenta de Pérdidas y Ganancias, el Balance y el
control del Flujos de Efectivo. Según la estructura de una empresa esto se
complica con sucursales, filiales, empresas que son parte de un grupo, y que, a
su vez, tienen sus propios modelos que hay que integrar en un modelo principal.
Si se trata de estructuras complejas y multinacionales hay que consolidar los
modelos individuales en el modelo general.
Esto hace que los modelos
financieros puedan llegar a ser muy complejos y por ello los datos y su
visualización deba ser estudiada cuidadosamente. Un modelo inservible por su
complejidad conduce a los mismos errores que un modelo incompleto o irreal.
Para realizar su función de
instrumento de proyección o predicción, el modelo necesita incluir datos
históricos que permitan proyectar datos futuros.
Esto en la práctica hace que
lo que parece simple, plasmar en un Excel los datos de una empresa, a la hora
de realizarlo se pueda complicar un poco; hay que localizar las fuentes de los
datos que se van a utilizar, filtrar y limpiar esos datos para que sean
usables, comprobar que no haya errores y asegurarse que se actualicen
correctamente de forma regular.
Dependiendo del entorno
empresarial, habrá que recoger datos de otras aplicaciones, de data warehouses,
de diferentes departamentos y todo esto necesita ser ordenado, clasificado y
preparado para su integración en el modelo financiero.
En general, la modelización
se estructura en varias fases:
En una primera fase se
recopila la información, el input, en hojas de cálculo.
Después se realizan los
cálculos sobre estos datos recopilados en una segunda fase.
Una vez calculados, los
datos se mostrarán en el modelo.
Finalmente, todo esto se
presentará en gráficos dinámicos que permitan visualizar la información
importante de forma cómoda y fácil de entender.
El proceso del diseño de un
modelo financiero, el proceso de modelización, es vital para que el modelo sea
funcional.
¿Para quién es importante un modelo financiero?
El modelo financiero es
importante tanto para la empresa como para el inversor. La empresa necesita
tener una visión clara de su negocio. El inversor necesita saber dónde mete su
dinero.
Todas las empresas necesitan
un plan de negocio para organizarse, pero desde el momento en el que entra
financiación externa, sea por crédito o por inversión, el modelo financiero se
convierte en un instrumento imprescindible para la planificación.
Especialmente en cuestiones
relativas a la financiación de una empresa, los inversores esperan una
presentación transparente, completa y correcta de la situación financiera,
especialmente de la proyección de la situación de ingresos, capital y liquidez.
Los inversores sólo invierten su dinero si están convencidos de que la empresa
podrá devolver créditos e intereses en el futuro, rentabilizando su inversión.
En la práctica los modelos
financieros se utilizan a nivel interno sobre todo en procesos de planificación
de presupuestos, y en la gestión de la liquidez o cash Managment.
Aparte de su uso en todas
las cuestiones relativas a la financiación, los modelos financieros también se
utilizan para la gestión de la empresa.
En muchos escenarios en los
que hay que tomar decisiones de negocio relativas a compras, proveedores,
plantilla, equipamiento o inversiones, el modelo financiero puede ayudar a
comprender mejor el impacto de cualquier decisión en la estructura financiera
de la empresa. Permite jugar con diversos escenarios, cambiando variables como
costes, ingresos, intereses o provisiones y mostrar una proyección con las
consecuencias que puede tener una decisión en temas básicos.
Al ser un modelo abstracto,
se puede simular escenarios antes de tomar una decisión y naturalmente esto
ayuda a tomar las decisiones correctas y no empantanarse con decisiones
irracionales.
Por ejemplo, se pueden
analizar opciones de externalización o adquisición y su impacto en los
resultados, en la liquidez o en el valor global de la empresa.
Los modelos financieros se
ajustan a cada empresa como un guante. Hay diversos modelos tipificados, al
igual que hay muchas empresas que funcionan de la misma forma, pero en general,
cuanto más ajustado sea un modelo a la realidad que describe, más usable será.
En el ámbito de la auditoría
y el crédito, los modelos financieros ya son una herramienta imprescindible
para la toma de decisiones, ya que permiten simular y analizar la situación de
la empresa en todos sus aspectos.
¿Los modelos financieros sólo se utilizan para cuestiones de
financiación?
Un modelo financiero se
puede utilizar como herramienta de gestión en muchos ámbitos. En el marco de la
gestión de una empresa por ejemplo se pueden utilizar modelos para la
optimización de procesos de producción y almacenaje, para decisiones de
compras, para la evaluación de riesgos, el análisis de break-even, para
modelizar amortizaciones, para planificación estrategia o para decisiones de
expansión.
En el marco de la gestión
financiera se utilizan modelos para cierres de año, para analizar o planificar
inversiones, para gestionar el flujo de efectivo, planificar presupuestos o
para analizar cambios en la estructura de capital.
Y naturalmente, en el marco
de la banca de inversión, el modelo financiero es vital para la valoración de
empresas, la gestión de carteras, modelos de derivados, operaciones con bonos o
para simular inversiones en bolsa.
¿Qué ventajas aporta el modelo financiero?
Un modelo financiero bien
diseñado aporta muchas ventajas. La primera es que facilita la toma de
decisiones estratégicas. Desde el momento en el que las consecuencias de un
cambio en algún factor financiero se plasman de forma visual en un gráfico, el
mecanismo de toma de decisión se pone en marcha. Aun cuando nunca de se debe
olvidar que un modelo está basado en la abstracción y simplificación de una
realidad empresarial, las tendencias o posibles consecuencias de una decisión
siempre serán visibles a grandes rasgos. El posible impacto de un cambio de línea,
de precios, de salarios, de tipos de interés se puede observar en cuestión de
segundos tras cambiar las variables correspondientes. Se puede contestar a “¿y
qué pasaría si…? de forma visual e intuitiva, ya que el modelo permite jugar
con diversos escenarios y adaptarse mejor a cualquier cambio estructural.
Otra gran ventaja es la
flexibilidad que aporta un modelo financiero. Los modelizadores financieros con
experiencia pueden cambiar modelos de forma sustancial a corto plazo,
adaptándolos a nuevas realidades dentro de la empresa (como pueden ser fusiones
o adquisiciones). Cuando hay cambios repentinos en las condiciones básicas de
una empresa, los famosos imprevistos, los modelizadores pueden reaccionar
adaptando el modelo financiero a la nueva realidad. De esta forma, una empresa
puede reaccionar y gestionar cambios estructurales de forma más ágil.
¿Quién diseña el modelo financiero?
Por lo general, el modelador
financiero es un analista financiero. En una gran empresa con un departamento financiero
completo, probablemente habrá una persona o un grupo de personas que diseñen y
mantengan el modelo financiero.
Pero la gran mayoría de
modelizadores trabajan en empresas que ofrecen servicios financieros y realizan
los modelos para clientes o inversores. En pymes es habitual que los modelos
financieros sean diseñados por personal especializado de empresas de
consultoría, bancos, incubadoras, fondos de inversión, aseguradoras, etc.
Sin embargo, en pymes,
franquicias y microempresas, el dueño o inversor probablemente realizará sus
propios modelos financieros mientras que la estructura de la empresa no sea
excesivamente compleja y el empresario o gerente tenga habilidades básicas para
ello.
Modelizadores financieros en banca.
Bancos y en especial la
banca de inversión suelen emplear a los especialistas de modelización
financiera. Los grandes bulge brackets (los bancos más de inversión más
importantes) y elite boutiques (consultoras que realizan grandes operaciones y
compiten con los bancos de inversión) suelen formar a sus modelizadores durante
los primeros años en la misma empresa o enviarlos a cursos especializados (como
los que ofrece modelandum).
Estos profesionales suelen
elaborar modelos financieros ligados a proyectos concretos y que pocas veces
ven la luz puesto que son utilizados para operaciones internas. El conocimiento
de estos profesionales se queda en el banco o migra cuando cambian de trabajo y
a menudo el modelizador puede poner y pone precio a su información.
Modelizadores financieros en empresas.
En las empresas grandes hay
canales y estándares de comunicación propios. Aquí cada maestrillo tiene su
librillo y no hay modelos estandarizados que apliquen a todo el mundo. Cuanto
más cerrada sea una empresa, más individualizado será su modelo.
Modelizadores en auditorias y consultoras.
Los modelizadores que
trabajan para las cuatro grandes auditoras y consultoras suelen utilizar
soluciones más o menos estandarizadas. Las grandes consultoras suelen tener
departamentos de modelización que marcan la pauta para los consultores o
auditores.
Los modelizadores que
trabajan en consultoras más pequeñas o especializadas optan más por sus propias
recetas y con ello atomizan sus modelos, adaptándolos a cada caso.
¿Quién necesita dominar la modelización financiera?
El modelo financiero cobra
importancia para muchas empresas y consultoras en el marco de operaciones de
financiación y de entrada de capitales. Cuando se trata de financiación, el
inversor espera una presentación fidedigna y transparente de las expectativas
de beneficios, capital y liquidez de la empresa.
Esta planificación se
realiza con Excel, ya que es un instrumento casi universal en la comunicación
empresarial. En la práctica el modelo financiero se centra en los aspectos de
Cash Management, presentando la disponibilidad de efectivo a corto y medio
plazo. Con el modelo, la empresa o la consultora pueden simular las diferentes
opciones y estrategias de negocio. De este modo, se facilita la toma de
decisiones con el modelo como referencia.
También los bancos utilizan
modelos financieros a la hora de analizar la situación financiera de una
empresa y sobre todo a la hora de valorarla.
Con un buen modelo se pueden
comparar diversas estrategias empresariales y sus consecuencias, se puede
planificar el break even o simular entradas de capital.
¿Qué riesgos conlleva la modelización?
Como todo buen instrumento,
la música sólo suena bien si el instrumentista sabe tocarlo. Utilizar un modelo
financiero mal elaborado, con datos falsos o erróneos y que no tenga en cuenta
variables importantes para la empresa, es quizá peor que no tener nada.
Dado que el modelo
financiero puede ser la base para decisiones importantes como la venta o
adquisición de una empresa, cualquier factor irreal puede llevar a una mala
decisión.
Planificar una inversión, un
plan de financiación, la entrada de un socio capitalista o la planificación de
la rentabilidad a medio plazo será ciencia ficción si se realizan con un modelo
defectuoso.
Siempre que se realiza un cálculo
complicado con tablas y hojas de cálculo hay operaciones y fórmulas complejas
por medio. Un modelo bien elaborado permite considerar dependencias de
indicadores económicos, escenarios y análisis de sensibilidad para realizar
simulaciones como la simulación Monte-Carlo.
Existen básicamente tres
riesgos:
Elaboración con premisas
falsas
Elaboración con errores
Elaboración simplificada en
exceso
Un modelo financiero
elaborado sobre premisas o datos erróneos no es mucho más que un cuento de la
lechera. En casos extremos, las consecuencias pueden llevar a la quiebra o a
los tribunales si los datos han sido falseados intencionadamente.
Una elaboración con errores
puede llevar a tomar decisiones incorrectas por simples fallos de cálculo. Ya
se pueden haber considerado todos los factores relevantes, comprobados los
datos e incluido factores blandos como valoraciones de mercado… si hay fallos
en el uso de la herramienta (normalmente Excel), el modelo saldrá defectuoso e
inconsistente. Esto lleva a una pérdida de confianza en el modelo que puede
eclipsar razonamientos correctos, desechando un modelo potencialmente correcto
por pequeños problemas de cálculo.
Una forma de evitar estos
fallos es la comprobación de errores y la supervisión o control de resultados. Esto
es muy importante, teniendo en cuenta que según el ICAEW (Institute of
Chartererd Accountants in England and Wales) el 90 % de hojas de cálculo en
Excel contienen errores y más de la mitad de ellas se han elaborado sin ningún
método formal.
El tercer riesgo es algo que
ocurre bastante en la práctica real. Para evitar errores en la abstracción de
situaciones muy complejas, hay una tendencia a simplificar en exceso. Esta
simplificación puede llevar a obviar factores influyentes que al faltar llevan
a tomar decisiones inadecuadas.
Modelizar también es cuestión de confianza.
Estos riesgos son reales y
por ello la confianza en la calidad de un modelo financiero es vital. El
cliente, auditor o banco necesitan saber que están decidiendo sobre una base
sólida y no sobre humo.
¿Qué es importante saber para realizar buenos modelos?
El proceso de modelización
financiera comprende conocimientos de procesos, técnicas y habilidades
diversas.
Por un lado, es importante
un dominio de Excel.
Pero sobre todo es
importante conocer y comprender los principios básicos de contabilidad y finanzas,
así como los principios básicos del funcionamiento de una empresa.
Para casos complejos también
es necesario comprender conceptos financieros complejos. Sólo una buena
comprensión permite simplificar de forma coherente y sin perder la lógica de un
negocio.
Excel y la estandarización.
En la práctica, el dominio
de Excel es vital para realizar un modelo de forma correcta. También es vital
para que el modelizador pueda concentrarse en los procesos de negocio y la
estructura financiera sin detenerse en formatos y cálculos de Excel que
distraigan la atención de lo que realmente importa.
La gran ventaja de Excel es
también una debilidad: Al ser una herramienta muy flexible, muchos modelos
acaban reinventando la rueda con cada modelo. Por ello hay que aprender a
utilizar estándares comunes para las situaciones comunes.
Existen diversas opciones de
estandarización de modelos financieros. Un ejemplo es el modelo FAST, que
comprende reglas y directrices para la estructuración y los detalles de la
modelización con Excel.
¿Dónde se aprende a modelizar?
En las universidades existen
asignaturas de modelización financiera en algunos grados de máster para ADE y
económicas. No obstante, el aprendizaje teórico es una cosa y la práctica real
otra. En un marco de estudios generales, la modelización es un tema más.
En la práctica, la
modelización requiere el manejo de Excel y/o otros programas de hojas de
cálculo además de una base de conocimientos financieros básicos.
Cuanto más compleja sea la
realidad de una empresa, mayor complejidad exigirá un buen modelo y con ello
los conocimientos necesarios para poder abstraer la realidad y diseñar un
modelo financiero tendrán que ser más especializados.
Planificación financiera a largo plazo.
La mayoría de las decisiones
implican plazos muy prolongados para implantarse. En un mundo incierto es
necesario tomar decisiones con anticipación. Por ejemplo, si una empresa quiere
construir una fábrica en el 2030, tendrá que empezar a buscar los contratistas y
financiamientos en el año 2028, e incluso antes.
La planeación financiera
establece la manera como se lograrán las metas financieras. Un plan financiero
es un planteamiento de lo que se hará en el futuro. Con la planeación
financiera se establecen los lineamientos necesarios para el cambio y
crecimiento de una empresa; al planear, centramos nuestra atención en ver los
principales componentes de las políticas financieras y de inversión.
Pasos para llevar a cabo un plan financiero.
Inversión que necesitará la
empresa en nuevos activos. Esta surgirá de las oportunidades de inversión que
la empresa opte por llevar a cabo, y será el resultado de las decisiones de
presupuesto de capital de la empresa.
Grado de apalancamiento
financiero. Determinará la cantidad de fondos solicitados en préstamo, que la
empresa usará para financiar sus inversiones en activos reales. Esta es la
política sobre la estructura de capital de la empresa.
Cantidad de efectivo que
será necesaria y apropiada para pagar a los accionistas. Esta es la política de
dividendos de la empresa.
Liquidez y capital de
trabajo, que la empresa requerirá sobre una base continua. Esta es la decisión
de capital de trabajo neto de la empresa.
Las decisiones que tome una
empresa en estas cuatro áreas, afectarán en forma directa su rentabilidad
futura, así como su necesidad de financiamiento externo y sus oportunidades de
crecimiento.
Las políticas de inversión y
financiamiento de la empresa actúan entre sí, y por tanto no pueden
considerarse en forma aislada. Los tipos
y cantidades de activos que la empresa planea comprar deben considerarse en
forma conjunta con su capacidad para obtener el capital necesario para
financiar esas inversiones.
La planeación financiera a
largo plazo, incluye de los dos a cinco años siguientes. Este período recibe el
nombre de “horizonte de planeación”, y es la primera dimensión del proceso de
planeación que debe establecerse.
Al diseñar un plan
financiero se combinan todos los proyectos e inversiones que la empresa llevará
a cabo para determinar con ella la inversión total necesaria. Así las
propuestas de inversión más pequeñas de cada unidad operacional se añaden entre
sí y la suma de las mismas se trata como un proyecto de gran tamaño. Este
proceso recibe el nombre de “Agregación” y es la segunda dimensión del proceso
que necesita determinarse.
Una vez establecidos el
horizonte de planeación y el nivel de agregación, un plan financiero requiere
de insumos, planteados en diferentes alternativas de supuestos respecto a variables
de importancia.
¿Qué se puede lograr con la planeación?
Examen de interacciones. El plan financiero debe hacer explícitos los
vínculos que existen entre las propuestas de inversión para las diferentes
actividades operativas de la empresa y las opciones de financiamiento
disponibles, es decir, si la empresa planea expandirse y emprender nuevas
inversiones y proyectos, ¿de dónde obtendrá el financiamiento necesario para
pagar estas actividades?
Exploración de opciones. El plan financiero da la oportunidad de que la
empresa desarrolle, analice y compare muchos escenarios diferentes de manera
consistente, explore varias opciones de inversión y financiamiento y pueda
evaluar su impacto sobre los accionistas de la empresa.
Forma de evitar sorpresas. En la planeación se debe
evaluar qué le sucedería a la empresa a partir de diferentes circunstancias. Se
podrían tratar aspectos como qué acciones emprender si las gestiones salen muy
mal o, de manera más general si lo que hoy se asume sobre el futuro resulta
erróneo.
Forma de asegurar la factibilidad y consistencia interna. Más allá de la
meta general de acrecentar el valor para los accionistas o dueños, una empresa
tendrá muchas metas específicas que podrían ser expresadas en términos de
participación de mercado, rendimiento sobre el capital, apalancamiento
financiero, entre otros.
La planeación financiera es
una forma de verificar qué metas y planes son factibles e internamente
consistentes.
Planificación financiera corporativa.
La planificación financiera
consiste en:
Analizar las alternativas de
inversión y de financiamiento de que dispone la empresa.
Proyectar las consecuencias
futuras de las decisiones actuales.
Decidir qué alternativas hay
que elegir.
Medir el rendimiento
posterior según los objetivos que impone el plan financiero.
La planificación financiera
no propone minimizar el riesgo, sino que se trata de un proceso por el que se
decide qué riesgo afrontar y cuales resultan innecesarios o no merece la pena
aceptar.
Las empresas deben
planificar a corto y largo plazo. La planificación a corto plazo rara vez se
proyecta más allá de los 12 meses siguientes. Consiste sobre todo en asegurar
que la empresa disponga de tesorería suficiente para pagar sus cuentas y para
que el endeudamiento y los préstamos a corto plazo se tomen en condiciones
favorables.
En la planificación a largo
plazo el horizonte de planificación normal es de 5 años (aunque algunas
empresas lo extienden a 10 años o más).
La planificación financiera
se centra en el panorama general.
Los que proponen muchos de
los gastos de capital de las empresas son los jefes de la planta. Pero el
presupuesto final también debe reflejar los planes estratégicos que trazan los
directivos. Las oportunidades con VAN positivo aparecen en las actividades
donde las empresas poseen ventaja competitiva real. Los palanes también están
para identificar que actividades hay que vender o liquidar, así como las que es
necesario abandonar.
La planificación financiera
exige un presupuesto de capital a gran escala. Durante el proceso, los
planificadores financieros tratan de examinar la inversión según cada línea de
actividad, y evitan enredarse en detalles. Pero algunos proyectos tienen
magnitud suficiente para producir un profundo efecto por sí mismo.
Se tiene que tener en cuenta
que normalmente los planificadores financieros no se ocupan de los proyectos de
manera individual. Los mas pequeños se suman a una unidad, que luego se trata
como un proyecto único.
Al comienzo del proceso de
planificación, los directivos suelen pedir a las divisiones que les sometan
planes alternativos que cubran los 5 años siguientes:
1- Un plan en el mejor de
los casos, o de crecimiento agresivo, que exige fuertes inversiones de capital
y un crecimiento rápido de los mercados existentes.
2- Un plan de crecimiento
normal, en el cual la actividad crece con los mercados, pero no a expensas de
los competidores.
3- Un plan de reducción, en
caso de que los mercados de la empresa se reduzcan. Son planes para tiempos de recesión
económica.
4- El plan debe contener un
resumen de los gastos de capital, las exigencias de capital circulante y
estrategias para conseguir fondos para realizar estas inversiones.
La planeación financiera es
el documento guía para la toma de decisiones sobre las inversiones en las
empresas, tomando como referencia sus datos históricos y el entorno económico,
para prever las necesidades de recursos a futuro.
Mientras que una planeación
estratégica establece las metas corporativas, la financiera se enfoca en el
análisis de resultados y la proyección basada en las condiciones económicas
generales, la posición competitiva de la empresa y sus previsiones de
rentabilidad y crecimiento.
Es decir, para alcanzar los
objetivos estratégicos del negocio es necesario saber con qué recursos cuenta,
cuáles serán las necesidades financieras, qué factores macroeconómicos
influyen, cómo se invertirá el capital y de qué instrumentos financieros se
debe echar mano para mantener el flujo de efectivo necesario que permita la
actividad productiva.
Las referencias para llevar
a cabo la planeación financiera están contenidas en el balance general más
reciente, y estas ayudan a establecer las estrategias, objetivos e indicadores
de desempeño que guiarán la toma de decisiones sobre inversiones financieras y
de capital de trabajo.
Objetivos al planear las finanzas empresariales.
La óptima gestión de los
recursos no solo tiene que ver con la manera en que se aplican sino también con
la forma de maximizarlos.
Con esos fines, la
planeación financiera se enfoca en:
Minimizar riesgos
Aprovechar oportunidades
Anticipar necesidades
Buscar el mayor rendimiento
Garantizar la seguridad
Es esencial considerar estos
propósitos cuando se trata de proyectar ventas y gastos, gestionar activos y
tomar decisiones sobre inversiones y financiamiento.
Inversión y planeación financiera.
Todos los aspectos
mencionados confluyen en la importancia de la planeación financiera como base
de la inversión, pues cuando se conocen los resultados pasados, la situación
presente y las proyecciones a futuro de la empresa se pueden tomar mejores
decisiones sobre el manejo del capital.
Una de las herramientas más
importantes al tomar decisiones financieras es el llamado Cuadro de Mando
Integral, el cual ayuda a dar seguimiento a los indicadores clave de desempeño
de un plan financiero para tomar decisiones oportunas, pero también a detectar
y analizar oportunidades de negocio.
En este sentido, el diseño
de distintos escenarios permite evaluar los aspectos técnicos, operacionales y
financieros de las posibles inversiones para decidir si son factibles y
convenientes para la empresa.
El proyecto de inversión como herramienta.
Para economistas y
directores financieros, el término "proyecto" se entiende generalmente
como una recopilación sistemática de información diseñada para apoyar una
decisión de inversión. Así, un proyecto de inversión es un análisis para
determinar a priori si es o no una apuesta válida.
En términos generales, este
proceso sigue seis pasos:
Paso 1: Identificación.
Antes de la preparación de
un proyecto de inversión y de su planeación financiera se deben llevar a cabo
todos los trabajos de análisis macroeconómico, con miras a formalizar ideas
concretas sobre cuáles son los proyectos prioritarios de acuerdo con la
situación general de la empresa.
Paso 2: Preparación.
Una vez identificada un área
de oportunidad, se avanza con los estudios que permiten verificar si el
proyecto de inversión es factible desde el punto de vista técnico, económico y
legal y si será rentable.
Es con base en el análisis
de los resultados de estos estudios que se deciden las distintas variantes
posibles del proyecto de inversión, así como la inscripción provisional de
ingresos y gastos de cada uno de ellos.
Paso 3: Análisis.
Este paso es el que
permitirá tomar la decisión final sobre la ejecución del proyecto que se tiene
a la vista. Para ello, hay dos tipos de análisis conocidos: el análisis
financiero que sobre la rentabilidad del negocio y el económico sobre la
rentabilidad para la comunidad o industria en la que participa.
El primero tiene como
objetivo, según las condiciones actuales y futuras, comprobar que el capital
invertido será recuperado luego de que los ingresos generados superen los
gastos (inversión y operación) en un período más o menos largo de tiempo.
El segundo, también llamado
análisis social o análisis de costo-beneficio, pretende verificar su
contribución a la economía.
Paso 4: Toma de decisiones.
Aquí se establece el tiempo
para aceptar o rechazar el proyecto de acuerdo con el nivel de satisfacción de
los socios.
En caso de que el proyecto
sea rechazado, se puede reconsiderar o promover nuevos estudios para su
aplicación.
Si se acepta, se pasa a la
fase de ejecución.
Paso 5: Implementación.
Llega el momento de la
revisión de los estudios técnicos y financieros y el calendario de proyecto.
Con esto se pretende, por un
lado, profundizar en el detalle de las operaciones a realizar; y por otro (en
caso de que el periodo transcurrido entre el primero y el cuarto paso haya sido
largo), actualizar los precios de materias primas, costos y productos
utilizados.
En cuanto al cronograma, se
implementan las acciones necesarias para iniciar el proyecto en cinco áreas
claves:
Construcción de infraestructura
o renta
Instalación de equipos
Reclutamiento y capacitación
de personal
Lanzamiento de los sistemas
de gestión
Implementación de los
contratos de operación
Paso 6: Operación y control.
La última fase consiste en
verificar el buen cumplimiento del calendario de inversiones para analizar
cualquier desviación de las funciones descritas en el plan original, e
implementar las respectivas acciones correctivas en caso de que esto último
ocurra.
Un proyecto de inversión
analizado y llevado a cabo conforme este procedimiento tendrá mayores
oportunidades de éxito; pero, sobre todo, debe basarse en una planeación
financiera que considere la situación presente de la empresa y sus previsiones
a futuro.
Definir cuáles son las metas
estratégicas de la empresa, qué inversiones se requieren y cómo se van a
financiar asegurarán la rentabilidad y competitividad del negocio.
Componentes.
Se consideran básicamente
cinco elementos de la planeación estratégica.
Poder identificar los
problemas y las oportunidades que existen. Una empresa prospera se hará
caracterizar por un buen ambiente para que surjan ideas. ¿Qué problemas y
oportunidades existen? La identificación de problemas y de oportunidades
representan unos de los productos más favorables de una buena planeación
estratégica, ya que no se podrá resolver un problema o apreciar la presencia de
una oportunidad hasta que se esté enterado de que en efecto exista.
La fijación de Metas
(Objetivos). La fijación de metas no puedes ser considerada independientemente
de la identificación de oportunidades. Si la meta fuese lograr un crecimiento
en las ventas de un 15% por año se considerará necesario el destinar mayor
cantidad de recursos para la generación de ideas en contraste con aquella
situación en que la meta sea evitar el crecimiento. Algunos inclusive coinciden
que la alta gerencia deberá fijar solo las metas y dejar el proceso a los
gerentes operativos. Por ejemplo, la alta gerencia podría fijar como metas el
obtener cuando menos una tasa de rendimiento del 25% sobre la inversión (RSI),
el mantener un crecimiento anual del 15%, o poder captar el 20% del mercado
total, siendo éstas las metas en torno a utilidades. Los administradores del
ramo operativo se encargarían luego de establecer los detalles respecto a la
manera como tales metas se podrían alcanzar. Una forma bastante conocida de
administración se conoce con el nombre de "administración por
objetivos". Si se administra por objetivos, la meta es fijada por la alta
gerencia, pero el método específico para alcanzar dicha meta no se precisa. Lo
que es importante son los resultados, no lo métodos para alcanzarlos. La
evaluación de actuación habrá de sustituir a la supervisión detallada. Por lo
tanto, la fijación de metas habrá de considerarse sumamente importante y un
elemento decisivo en la planeación estratégica.
Diseñar u procedimiento para
encontrar posibles soluciones o caminos. Por ejemplo, la situación actual de
energéticos se podrá definir como un problema o como una oportunidad. La meta
podría ser alcanzar independencia en cuanto a energéticos se refiere o el poder
obtener una determinada tasa de rendimiento. Supongamos que una empresa ha
decidido ingresar a la industria de energéticos y tiene que decidir qué tipo de
energía habrá de desarrollar y cómo lo habrá de lograr. Pr ejemplo, podrá estar
considerando diferentes alternativas como el generar la energía por medios
solares, vientos, agua, sustancia orgánica, para luego decidirse que le
conviene más por los medios solares. La decisión básica será "ingresar a
la industria de energía generada por medios solares". Las metas que se
fijen podrán ser el de obtener una tasa de rendimiento del 25%, el incrementar
las utilidades en una 15% por año o el de captar el 20% del mercado total. La
alta gerencia de la empresa podrá dejar los detalles de cómo se pueda alcanzar
esto a los gerentes operativos de la división de energía solar. Esto representa
una forma de administración descentralizada y de "administración a niveles
bajos". El procedimiento más normal podrá ser que la alta gerencia se
encargue de las decisiones más importantes, particularmente el de las
inversiones fuertes que requieran de grandes desembolsos u otros compromisos
importantes.
Escoger la mejor solución.
El cuarto elemento de la planificación estratégica consiste en escoger la mejor
solución, suponiendo que existan posibles soluciones y que se conozcan los
objetivos de la empresa ¿sobre qué criterio se habrá de escoger la mejor
solución? La meta fijada pudo haber sido la de maximizarla riqueza de los
accionistas. Esto es fácil de afirmar, pero dado las diversas formas de
ingresar a la industria de energía, ¿Cuál método deberá escogerse? Podrá
decidirse escoger aquel camino que proporcione el valor presente neto más
elevado. Pero también será necesario tomar en consideración dentro del análisis
lo concerniente al riesgo. El poder escoger la mejor solución, inclusive
teniendo metas bien definidas, constituye una tarea muy difícil.
Tener algunos procedimientos
de Control para comprobar que resultados se obtuvieron con la mejor solución.
La manera como se lleva a cabo la etapa de control dependerá de las
preferencias y estilo de la administración.
Los elementos antes
mencionados no revelan nada del estilo en que estos han de ser implantados. Son
lo suficientemente amplio como para abarcar un amplio rasgo de decisiones
financieras. Por ejemplo, si la meta consistiera en tener un crecimiento
razonable pero poco riesgo, la cantidad de riesgo que se juzga aceptable para
los dueños de la empresa, habrá de afectar grandemente la cantidad de deuda que
se haya de utilizar para financiar la corporación.
Determinantes del crecimiento.
Muchos fracasos podrían
evitarse mediante la planeación. Cuando ha habido planeación, casi no se dan las
pérdidas. Sin embargo, son innumerables los casos de resultados negativos en
empresas que no planearon.
Establecer un plan
financiero determina la manera en que se lograrán las metas y representa la
base de la actividad económica de cualquier organización. Es indispensable que
lo consideres como empresario o director de finanzas.
El buen manejo de la
planeación incluye el conocimiento de métodos e instrumentos de análisis que
permiten establecer metas financieras, los medios que se tienen y los que faltan
para lograrlo.
Cinco objetivos estratégicos
de la planeación financiera son:
Mejorar la rentabilidad.
Establecer la cantidad
adecuada de efectivo necesario.
Determinar las fuentes de
financiamiento.
Fijar el nivel de ventas.
Ajustar los gastos que
correspondan al nivel de operación.
Elaborar planes financieros
influye extremadamente en las operaciones del negocio al facilitar las rutas
que guían, coordinan y controlan las acciones de cada departamento.
¿Qué puntos incluye?
Como toda estrategia, la
planeación de los aspectos financieros requiere seguir un método, con los
siguientes pasos generales:
Establecer las metas de la
organización, en general o por áreas, y definir en qué orden se deben alcanzar.
Definir fechas para el logro
de los objetivos propuestos.
Elaborar un presupuesto
donde se identifiquen los instrumentos financieros que se utilizarán, a qué
plazo y con qué propósito para obtener los resultados que se buscan.
Gestionar el presupuesto y
medir los resultados para seguir el plan de ruta trazado y hacer ajustes cuando
sea necesario.
Los presupuestos en la planeación.
Una buena planeación puede
generar el éxito de un negocio, ya que fomenta anticiparse de manera
coordinada, usar el presupuesto como herramienta administrativa para todas las
etapas de las operaciones comerciales.
Es necesario el uso de
varios tipos de presupuestos por área de una organización y para que exista un
buen plan financiero, necesitas tener una estrategia empresarial.
Mientras avanza la empresa,
los diferentes presupuestos pueden servir como normas para el desempeño. Conoce
su clasificación:
En cuanto a las cifras que
se presupuestan.
En cuanto a su tiempo de
ejecución.
En cuanto a las
posibilidades de modificación.
En cuanto al tipo de
entidades que lo van a emplear.
En cuanto a las cifras que se presupuestan se pueden clasificar
en:
Presupuesto de Operación.
Consiste en establecer
cuáles son las operaciones o actividades a desarrollar en un futuro, así como
su repercusión financiera. El presupuesto de operación se divide en presupuesto
de ventas, de producción, de compras, de inventario, de mano de obra, de gastos
de fabricación, de gastos de venta, de gastos de administración, de otros
gastos y productos, de impuestos, de cuentas colectivas de inversiones.
Presupuesto financiero.
Es el resumen de los
presupuestos de operación, que quedan registrados en los estados financieros.
Entre los más importantes están el estado de situación financiera
presupuestado, el estado de resultados presupuestado, el estado de costo de
producción y ventas presupuestadas, el estado de cambios en la situación
financiera presupuestada, estado de variaciones al capital contable
presupuestado y de flujo de efectivo.
Presupuesto de capital.
Es un listado de posibles
inversiones o adquisiciones de activo fijo. Han de considerarse como un
proyecto para su evaluación.
En cuanto a su tiempo de ejecución se pueden clasificar a:
Corto Plazo.
Aquéllos que planean la
gestión administrativa durante el ciclo económico normal de la organización,
que generalmente es de 12 meses.
Medio Plazo.
Son los que evalúan
resultados de inversión o proyectos que generalmente varían en su plazo de tres
a cinco años, ya que, si se plasman a un año, no darían la información completa
sobre la operación de la empresa.
Largo Plazo.
Es usado en grandes
proyectos que, definitivamente, no podrían estar a corto plazo ni a medio
plazo, oscilando en un periodo que normalmente es superior a los cinco años,
para evaluar y controlar inversiones de la organización.
En cuanto a las posibilidades de modificación pueden ser:
Rígidos.
Los que no se pueden
cambiar, ni actualizar, por lo que podrían no servir como parámetro de control
eficientes.
Flexibles.
Se refiere a planes que,
como resultado del desarrollo de las operaciones de la empresa, pueden ser los
indicados para sus necesidades reales, permitiendo flexibilidad y cambios.
Respecto al tipo de entidades que los van a utilizar, los
presupuestos pueden ser:
Públicos.
Los que se emplean como
medida de planeación y control de la gestión pública.
Privados.
Son aquellos a los que se va
a sujetar la gestión de negocios. Se elaboran partiendo de las utilidades y,
posteriormente, se determinan los demás conceptos.
Principales beneficios.
Como se puede observar,
planear mediante una estrategia es la base del crecimiento del negocio, ya que
guía la manera en que se utilizarán los recursos para lograr una expansión, el
desarrollo de nuevos productos o servicios o el aumento de las ventas.
Con una planeación
financiera óptima, la organización se adelantará a muchos riesgos previstos,
haciendo uso de herramientas que le permitan prepararse para los cambios y
buscar financiamiento cuando sea necesario.
Evaluar la eficiencia de la planeación.
Siempre es necesario evaluar
los resultados de la planeación a detalle.
Esto implica la formulación
constante de proyecciones que tomen como base las normas, el desempeño de un
proceso de retroalimentación y su posterior ajuste.
La calidad de los planes, programas
y presupuestos financieros estará siempre condicionada a la forma y elementos
utilizados en esa planeación.
Advertencias sobre algunos modelos.
Los planificadores
financieros suelen emplear un modelo de planificación financiera para investigar
las consecuencias de las distintas alternativas de financiación. Los modelos de
planificación financiera ayudan en el proceso de planificación financiera
haciendo que la previsión de los estados financieros resulte más fácil y
económica.
Los modelos automatizan una
parte importante del proceso de planificación financiera, que de otro modo
resultaría aburrida, prolongada y trabajosa.
Antes, la programación de
estos modelos de planificación financiera exigía largas horas de trabajo a los
ordenadores y un personal altamente calificado. En la actualidad existen
programas estándar de hoja de cálculos, como Microsoft Excel, que son los que
más se utilizan para resolver complejos problemas de planificación financiera.
El plan financiero completo
de una empresa constituye un documento considerable. Pero en las más pequeñas,
los planes financieros caben en la cabeza del director financiero. Sin embargo,
los elementos básicos de estos planes son similares, independiente del tamaño
de las empresas.
Los planes financieros
tienen tres componentes: las entradas, el modelo de planificación financiera y
las salidas. Los componentes de los panes financieros.
Las entradas.
Los datos del plan
financiero consisten en los estados financieros actuales de la empresa y sus
previsiones sobre el futuro. Normalmente, la previsión principal es el
crecimiento probable de las ventas, puesto que muchas de las otras variables,
como las necesidades de mano de obra y de inventario, se relacionan con las
ventas. El director financiero es responsable solo en parte de estas
previsiones.
Como es natural el
departamento de marketing desempeña un papel clave en las previsiones de
ventas. Además, dado que estas dependen del estado general de la economía, las
grandes empresas contratan a otras, especializadas en la preparación de
previsiones macro económicas e industriales.
El modelo de planificación.
El modelo de planificación
financiera calcula las consecuencias que tendrán las previsiones de los
directivos en los beneficios, las nuevas inversiones y la financiación.
El modelo está formado por
ecuaciones que relacionan las salidas con las previsiones. Por ejemplo, puede
mostrar los cambios de las ventas, y como pueden influir en los costos, en el
capital circulante, en los activos fijos y en las necesidades de financiación.
Las salidas.
La salida del modelo
financiero consiste en estados financieros, como las cuentas de resultados, los
balances y los estados que indican los orígenes y las aplicaciones de la
tesorería.
Estos estados se denominan
pro formas, lo que significa que se trata de previsiones basadas en las
entradas y en las hipótesis sobre los que descansa el plan. Por lo general, las
salidas de los modelos financieros también incluyen muchos de las ratios
financieras.
Estas ratios indican si, al
final del periodo de planificación, la empresa se hallara en condiciones de
solidez y salud financieras.
Financiación y Planificación a Corto Plazo.
La planificación financiera
a corto plazo se ocupa directamente de los activos y pasivos a corto plazo o
circulantes en una empresa.
Los activos actuales más
importantes son: cuentas por cobrar, existencias o inventarios, tesorería y
títulos negociables. Los pasivos más importantes son las cuentas por pagar y
los préstamos bancarios a corto plazo.
Estos activos y pasivos de
corto plazo son los componentes del fondo de maniobra o capital neto de
trabajo, que no es más que la diferencia entre los mismos (Ac-Pc).
Para que una empresa
funcione eficientemente debe tener capital invertido en instalaciones,
maquinaria, inventarios, etc. El costo total de estos activos son las llamadas
necesidades acumuladas de capital de la empresa. Estas pueden cubrirse con
financiación a largo o corto plazo de acuerdo a las variaciones que presente en
el período. Para obtener un mejor nivel de financiación a largo plazo en
relación con las necesidades acumuladas se tiene en cuenta: ajustes de
vencimientos, necesidades permanentes de fondo de maniobra y la comodidad de
los excedentes de tesorería.
Las variaciones en la
tesorería y en el fondo de maniobra las podemos analizar observando las fuentes
y los empleos de las mismas.
FUENTES DE TESORERIA EMPLEOS
- Reducción de inventarios - Dividendos - Aumento de cuentas por pagar - Pago
prestamos C.P - Emisión de deudas - Inversión Activo fijo - Recursos generados
por la explotación - Compra títulos negociables - C x C FUENTES FONDO DE
MANIOBRA EMPLEOS - Emisión de deudas de L.P - Dividendos - Recursos generados
por explotación - Inversión En general las fuentes implican: aumento del pasivo
y patrimonio y disminución del activo de la empresa.
Los empleos implican:
aumento del activo y disminución del pasivo y el patrimonio de la compañía.
El problema del directivo
financiero es prever las futuras fuentes y empleos de tesorería que le dan dos
pautas: lo alertan sobre las necesidades de tesorería y le proporcionan un
standard con respecto al que puede juzgar la evolución de las decisiones
tomadas.
El presupuesto de tesorería
se inicia con una previsión de las ventas de la empresa que se convierten en
cuentas por cobrar y así en la principal fuente de tesorería de la empresa. En
cuanto a las salidas, estarán dadas por cuentas por pagar, gastos de personal,
administrativos y otros, inversiones de capital e intereses, impuestos y pago
de dividendos.
El siguiente paso es
elaborar un plan de financiación a corto plazo que se puede dar vía
endeudamiento bancario (con o sin garantías) o vía diferimiento de cuentas por
pagar.
Los planes financieros a
corto plazo se elaboran mediante procedimientos de prueba y error, es decir, se
traza el plan, se observa su desarrollo, luego se ajusta cuantas veces se pueda
hasta que no se puedan mejorar más.
Las inversiones que la
empresa necesita realizar, en el activo fijo o en el activo circulante, generan
sus propias necesidades de financiación. Para asegurar un crecimiento
sostenible, el director financiero elige la estructura financiera más idónea,
es decir, la composición del capital o recursos financieros, tanto recursos
generados como deuda, que ofrezca el menor coste y riesgo y logre el mayor
apalancamiento financiero posible.
Para ello es necesario
realizar una planificación financiera que consiste en valorar la situación
futura de la empresa o anticipar hechos que pueden afectar a la empresa. La
planificación financiera puede ser a largo o a corto plazo y tiene
habitualmente como fuente de información los datos de la contabilidad. Éstos
cuantifican la situación pasada y actual de la empresa y sirven como punto de
partida para realizar dicha planificación.
En la planificación
financiera a largo plazo se tienen en cuenta los proyectos de la empresa en
términos de costes de inversión y sus necesidades de financiación. En esta
tarea se tienen en cuenta algunos datos de la planificación estratégica y
comercial sobre la comercialización de los productos o servicios que vende la
empresa, las cifras de ventas, necesidades de inversión o los costes de
producción, etc. Para ello, el director financiero utiliza como herramienta
algún modelo de simulación.
Los modelos de simulación
parten de la situación actual para proyectar en el futuro las magnitudes
principales de la empresa –balance, cuenta de pérdidas y ganancias, estado de
origen y aplicación de fondos y análisis de descuento de flujos-, bajo
distintos escenarios. Estos escenarios son, generalmente, el realista o más
probable, el pesimista y el optimista.
La planificación financiera
a corto plazo es la evaluación de los movimientos financieros y la situación
financiera esperada en un plazo de tiempo máximo de un año. La herramienta más
utilizada suele ser el presupuesto.
Realizar una planificación
financiera a corto plazo es imprescindible para lograr la optimización del
capital circulante que es el flujo financiero que sostiene el funcionamiento de
las operaciones y por lo tanto, es fundamental para la buena marcha de toda la
empresa.
Las ventajas de realizar una
planificación a corto plazo es que permite lograr la eficiencia en la gestión
de:
Las fuentes de financiación
La liquidez
El riesgo de insolvencia a
corto plazo
En el mercado actual las
fuentes de financiación son escasas y existe un ritmo menor en la generación
del flujo de caja por las dificultades que tienen las empresas para cobrar a
sus clientes. Para optimizar el circulante es fundamental la gestión eficiente
de la liquidez, es decir, centrarse en cómo incrementar el cash Flow y en la
gestión de la tesorería para equilibrar tanto los cobros como los pagos. Para
ello, el director financiero deberá planificar y prever los orígenes de fondos
que irán renovando la tesorería para nuevas inversiones en el corto plazo.
La planificación de
tesorería parte de un presupuesto inicial que se apoya en unas estimaciones de
cash Flow y en determinados supuestos. Se debe ir ajustando periódicamente
cuando haya acontecimientos que cambien los supuestos de partida o por las
desviaciones que se produzcan al realizar las operaciones de cobros y pagos. De
esta forma, se irán obteniendo nuevas versiones del presupuesto revisado
formadas por los importes realizados en periodos anteriores y la previsión para
periodos futuros.
El director financiero lleva
un correcto control de la tesorería cuando los flujos de cobros y pagos
confirmados se realizan según lo previsto y tiene la información necesaria y
actualizada para realizar las previsiones de cash Flow, tanto de los flujos de
efectivo de operaciones de explotación como de las operaciones financieras en
el corto plazo.
Pero el control de la
tesorería no asegura que la gestión sea eficiente. Esta requiere acertar en el
nivel óptimo de tesorería a mantener para rentabilizar los excedentes con
inversiones financieras o utilizando el SCF para obtener descuentos por el
pronto pago de facturas a proveedores. También se deben prever los costes y el
límite de financiación bancaria u otras alternativas de financiación que
necesitará la empresa.
El objetivo que el director
financiero debe tener siempre presente en la planificación y gestión financiera
es incrementar la rentabilidad de la empresa y generar valor. Para ello, puede
apoyarse en herramientas tecnológicas que le permitan realizar con más
agilidad, flexibilidad y precisión las operaciones financieras y resolver las
incidencias que puedan bloquear los flujos de caja o generar errores en las
decisiones a tomar en la gestión de los activos o pasivos circulantes o en las
previsiones a corto plazo.
Efectivo y capital de trabajo.
La definición más básica de
capital de trabajo lo considera como aquellos recursos que requiere la empresa
para poder operar. En este sentido el capital de trabajo es lo que comúnmente
conocemos como activo corriente. (Efectivo, inversiones a corto plazo, cartera
e inventarios).
La empresa para poder operar
requiere de recursos para cubrir necesidades de insumos, materia prima, mano de
obra, reposición de activos fijos, etc. Estos recursos deben estar disponibles
a corto plazo para cubrir las necesidades de la empresa a tiempo.
Para determinar el capital
de trabajo de una forma más objetiva, se debe restar de los activos corrientes,
los pasivos corrientes. De esta forma obtenemos lo que se llama el capital de
trabajo neto contable. Esto supone determinar con cuántos recursos cuenta la
empresa para operar si se pagan todos los pasivos a corto plazo.
Los mercados altamente
competitivos del siglo XXI exigen a la empresa dinamismo para gestionar sus procesos
financieros para una toma de decisiones efectiva que les proporcione la
liquidez necesaria para cumplir con las obligaciones a proveedores, laborales y
de apalancamiento. Esto genera un valor agregado para el crecimiento sostenido,
lo cual, redunda en la estabilidad para lograr el equilibrio en el binomio
rentabilidad y riesgo. En el presente artículo se analiza la definición del
capital de trabajo, sus componentes y su gestión.
La conceptualización del
capital de trabajo como la cantidad de efectivo requerida para financiar el
ciclo operativo de la empresa, o también, la disponibilidad de activos de
rápida conversión en efectivo para cubrir un ciclo operativo de la empresa,
hace indudable la necesidad de que la toma de decisiones relacionadas con las
cuentas que conforman el activo y pasivo corriente sea producto de un
exhaustivo análisis del entorno y de la disponibilidad operativa de la empresa
con el propósito de conseguir la disminución de costos, riesgos operativos y
lograr rentabilidad
El capital de trabajo es
indispensable para la operación de la empresa, requiere de una gestión efectiva
de sus componentes y sus políticas para eliminar cuellos de botella en la
generación de liquidez, así como, el desarrollo de nuevas alternativas de
financiamiento; demanda que su gestión sea proactiva y multidisciplinaria para
que la empresa sea capaz de enfrentar la dinámica de los mercados del siglo XXI.
El ciclo operativo es el
tiempo que transcurre entre la compra de materias primas y el cobro de las ventas.
En este ciclo se incluye el de efectivo, que tiene relación con los ingresos y
egresos de dinero, y comprende, el lapso de tiempo que transcurre desde que se
realiza el pago a proveedores hasta que se cobran las ventas a crédito para
completar el monto que permiten una nueva compra de materia prima y el pago del
proceso de transformación.
El disponible está compuesto
por las partidas que pueden ser utilizadas para pagar las obligaciones a su
vencimiento. Está integrado por el efectivo en caja, efectivo en bancos e
inversiones temporales. En caja se incluye las existencias de monedas y
billetes de curso normal y divisas, que se destinan al fondo para pagos menores
que exigen su cancelación en efectivo. En bancos están los depósitos a la vista
y las transferencias, contra los que se giran los egresos que requiere la
empresa para su giro normal. Las inversiones temporales son las operaciones
financieras que se realiza con los excedentes de efectivo, para lograr una
rentabilidad. La gestión de este componente del capital de trabajo requiere que
los niveles de sus partidas estén en proporción a las necesidades de la empresa
y la prevención de futuros requerimientos. De esta manera se genera atención
oportuna a los pagos y utilidades sanas a la empresa
El realizable, lo integran
aquellas partidas que se convierten en disponibles en un tiempo corto. Dentro
de estas se encuentran los cuentas y documentos por cobrar y los pagos
anticipados. Las cuentas por cobrar generadas por la venta de productos o por
la prestación de servicios dentro de las operaciones normales de la empresa.
Los documentos por cobrar, incluyen letras de cambio y pagarés, instrumentos
formales de pago aceptados por los clientes, que pueden ser descontados en el
banco o en alguna institución financiera. Los pagos anticipados representan
futuras partidas de gastos que ya han sido pagados a cambio de recibir en fecha
futura bienes y/o servicios que se van a consumir dentro de un año (Demestre et
al., 2002). Si es mayor el ciclo normal de operaciones, se clasifica como
activo no circulante, específicamente dentro de cargos diferidos.
Las existencias compuestas
por las partidas de los inventarios que posee la empresa en materias primas,
productos en proceso y productos terminados. El inventario es considerado como
una inversión puesto que requiere el desembolso de efectivo que se espera, que
genere, un rendimiento en el corto plazo (Gitman, 2006).
La escasez y la gestión del capital de trabajo en las empresas.
Considerando que el capital
de trabajo es el margen de seguridad (liquidez) de la empresa para financiar su
giro usual, cuando este disminuye, la empresa no puede realizar sus actividades
normales por lo tanto no puede generar valor agregado, peor aún, buscar nuevos
horizontes para incrementar su valor. Un decremento drástico de capital de
trabajo es el inicio de los problemas financieros de la empresa. La falta de
liquidez hace que la empresa tenga dificultades, principalmente con los
proveedores, los cuales dejan de suministrar la materia prima por el
incumplimiento en los pagos ocasiona esto el desabastecimiento de inventarios;
las fuentes de financiamiento, por falta de credibilidad de pago; los
trabajadores, por el atraso en el pago de los beneficios sociales; despidos de
personal para disminuir los costos, entre otros.
Efectivo en función de otros elementos.
El efectivo que posee una
empresa forma parte del activo circulante y su función es hacer frente a las
posibles obligaciones a corto plazo que puedan aparecer.
El efectivo es un elemento
de balance y forma parte del activo circulante. Es el elemento más líquido que
posee la empresa, es decir, es el dinero. La empresa utiliza este efectivo para
hacer frente a sus obligaciones inmediatas.
El efectivo está formado por:
Dinero en curso legal
Cuentas corrientes o de
ahorro (siendo el titular la empresa)
Cheques
Para reflejar todos los
movimientos de efectivo que entra y sale de la empresa se utilizan las cuentas
de caja, que pertenecen al grupo 57 del Plan General Contable.
¿Cuánto efectivo es necesario tener?
Dependiendo de la naturaleza
del negocio de cada empresa, se desarrollará una estrategia de efectivo.
Normalmente para las pymes,
las cantidades guardadas en caja no son altas, dado que ese dinero podría reportar
más ingresos (intereses) si estuviera en otros lugares, por ejemplo, en un
plazo fijo a un interés más o menos alto.
Si una empresa tiene un buen
análisis de sus necesidades de efectivo, podrá disponer de la cantidad óptima
del mismo.
Flujo de efectivo.
Es un estado contable básico
que suministra la información sobre cuánto efectivo queda realmente en la
empresa, después de los gastos, intereses pagados y otros pagos de capital.
Representa todos los
movimientos de efectivo y equivalentes, de esta forma informa de la capacidad
de la empresa para generar efectivo y las exigencias de liquidez que tenga.
El flujo de efectivo es uno
de los pilares en la administración de cualquier empresa, debido a que
representa las entradas y salidas de efectivo, producto de la operación diaria
de una compañía, por ello es importante lograr un buen control en su manejo y
evitar posibles errores.
Este elemento es una
herramienta vital para controlar los ingresos y egresos, de tal forma que
permite enfrentar las obligaciones diarias, al tiempo que sirve para medir los
fondos con los que dispone la entidad.
Asimismo, el flujo de
efectivo está completamente vinculado con la rentabilidad del negocio,
principalmente porque marca la pauta para poder enfrentar contingencias no
previstas y tener dinero disponible para las inversiones que pudieran
presentarse.
Sin embargo, a pesar de su
importancia, uno de los problemas financieros más comunes es la falta de
atención al tema, ya que se incurre en desaciertos que ponen en riesgo a la
empresa. Actualmente, la situación económica que vive nuestro país no sólo
afecta la demanda de los productos o servicios de las empresas, sino que
también dificulta la gestión de cobro de las carteras y se genera una
insuficiencia de fondos para financiar las operaciones corrientes.
Lo anterior tiene un fuerte
efecto multiplicador, ya que, si una empresa se demora en el pago de las deudas
y perjudica la capacidad de pago de sus acreedores, quienes a su vez se
retrasan con sus proveedores, se genera una cadena que puede poner en serios
problemas financieros a los más vulnerables.
El conflicto se agrava
cuando no se está preparado para el peor escenario, ya que muchas empresas no
necesariamente quiebran por tener pérdidas, sino por la falta de habilidad para
resolver de forma rápida y acertada los conflictos de flujo de efectivo. Uno de
ellos puede ser la incapacidad para afrontar los pagos propios de la operación,
o incluso malgastar el efectivo cuando se tiene un excedente. La buena noticia
es que existen diversas formas para afrontar todo conflicto; nadie conoce mejor
a la empresa que sus propios dueños o gerentes, por tanto, son ellos quienes
deciden qué hacer en esos casos.
Sugerencias:
Elaborar un presupuesto de
efectivo que refleje los ingresos y desembolsos a futuro, de tal forma que se
planifique y conozca previamente la cantidad de efectivo que posiblemente
poseerá la empresa, con el fin de lograr que el saldo ideal de caja considere
una cantidad suficiente para cubrir las operaciones corrientes y, al mismo
tiempo, tener cierta cantidad disponible para eventos imprevistos.
Por otro lado, el buen
manejo de los inventarios es sumamente importante en el nivel de efectivo,
principalmente porque su venta representa un ingreso y por ende se recomienda
eliminar los productos de lento movimiento o que representan un margen de
utilidad mínimo. Otro factor primordial para un adecuado flujo de efectivo
recae en las cuentas por cobrar. Es indispensable establecer las políticas de
crédito y hacérselas saber a los clientes, sin olvidar el seguimiento de la
cartera vencida, ya que mientras mayor es el vencimiento, más difícil es
cobrarlas (recuperar el dinero). Por esta razón, la cobranza debe ser realizada
de forma constante y actuar tan rápido como sea posible.
Por último, las salidas de
efectivo representan un punto clave. Se debe cuidar y eliminar cualquier gasto
innecesario o superfluo, con el fin de mantener un exhaustivo control de las
compras e identificar todas las erogaciones para evitar cualquier tipo de fuga
de dinero. También es conveniente aprovechar las ventajas de crédito que puedan
ofrecer los proveedores y sincronizar los pagos con los cobros, sin olvidar la
opción de utilizar los instrumentos financieros y hacer rendir al máximo posible
el efectivo en bancos.
Sin duda, el flujo de caja
es más delicado de lo que se piensa, y para que un negocio sea rentable y
próspero, es importante contar con personal capacitado que conozca cómo manejar
el efectivo, para distribuir el capital de la forma más óptima y lograr
mantener una estructura sólida, capaz de enfrentar las amenazas, sin perder de
vista las metas y objetivos propuestos.
Ciclo operativo y ciclo de caja.
El ciclo de caja o también
llamado de conversión o flujo de efectivo es la diferencia que existe entre el
ciclo operativo y el ciclo de pagos, donde el primero es el promedio de tiempo
transcurrido en días en que el inventario es vendido a crédito más el promedio
en días en que la cuenta por cobrar se convierte en efectivo, mientras que el
segundo es el promedio de tiempo transcurrido en días en que se presentan
salidas de efectivo para el pago de las cuentas por pagar a proveedores.
Para el cálculo del ciclo
operativo es necesario sumar los indicadores de días de inventario ((inventario
promedio X 360) /Costos de ventas) y días de cuentas por cobrar ((cuentas por
cobrar promedio X 360) /Ventas a crédito), mientras que para el ciclo de pagos
únicamente se determina el indicador de días de cuentas por pagar ((cuentas por
pagar promedio X 360) /Compras).
El ciclo operativo de una
empresa comienza con la inversión en la compra de materias primas para la
producción de productos terminados (en caso de una empresa de fabricación) o de
mercaderías, para su venta y cobro posterior a los clientes. En el caso de una
empresa comercial, comenzará con la compra de mercaderías, seguirá con el
almacenamiento y venta, hasta el cobro de las facturas de clientes y
recuperación del dinero invertido.
Una vez que se han vendido
los productos y se ha cobrado a los clientes, la empresa podrá adquirir de
nuevo materias primas o productos para reiniciar el proceso, que se repetirá
continuamente.
Periodo medio de maduración económico o duración del ciclo
operativo.
La duración del ciclo
operativo de una empresa es el llamado periodo medio de maduración, es decir,
el plazo medio transcurrido desde que la empresa compra la materia prima o
mercaderías hasta que se cobra al cliente, pasando por el proceso de producción
(en su caso), almacenamiento y venta.
El periodo medio de
maduración se desglosa en:
El periodo medio de duración
del aprovisionamiento de materias primas
El periodo medio de duración
del proceso productivo
El periodo medio de duración
del almacenamiento de productos terminados
El periodo medio de cobro a
clientes o DSO (por las siglas en inglés de Days Sales Outstanding)
El periodo medio de
maduración dependerá, por lo tanto, del tiempo de aprovisionamiento de materias
primas, del tiempo que permanezcan las existencias en el almacén, de la
duración del proceso productivo, del crédito concedido a los clientes,
políticas de cobro y de pago a proveedores.
Es necesario buscar un
equilibrio, ya que:
Si el periodo medio de
maduración económico se alarga más de lo necesario, la empresa deberá realizar
una inversión mayor en activos corrientes: en existencias y gestión de las
cuentas por cobrar y el ciclo será en principio menos rentable. En este caso,
la empresa necesitará más préstamos bancarios u otro tipo de financiación
adicional para cubrir con éxito las necesidades del capital circulante.
En caso de que una empresa
acorte el periodo medio de maduración económico, debe cuidar que haya
suficiente aprovisionamiento de materia prima o de productos y que no se
produzcan roturas de stocks, por lo que no se recomienda ahorrar tiempos de
forma drástica en el proceso de producción. Además, podría no cubrirse la
calidad esperada de los productos.
Periodo medio de maduración financiero o duración del ciclo de
caja.
Los proveedores y
acreedores, al concedernos un plazo de pago, contribuyen a financiar parte de
las necesidades requeridas para que se realice el ciclo operativo. Por lo
tanto, se acorta con ello el período medio de maduración.
Es decir, ese plazo financiado
por los proveedores se deduce del periodo medio de maduración económico o
duración media del ciclo operativo y se obtiene el período medio de maduración
financiero. El primero tiene en cuenta cuándo se produce el gasto (de compra de
materias primas o mercaderías) y el segundo, cuándo se produce el pago.
Por lo tanto, dentro del
ciclo de maduración se distinguen:
El ciclo de producción,
desde la compra de materia prima, su almacenamiento, la producción y el
almacenaje de los productos terminados.
El ciclo de caja, que se
inicia con el pago a los proveedores de la materia prima y finaliza con el
cobro a los clientes. Se realiza de forma simultánea al ciclo de producción y
su duración coincide con el período medio de maduración financiera.
Intervención del SCF (Supply Chain Finance).
Una herramienta tecnológica
de SCF que utilice el pronto pago a proveedores para financiar la cadena de
suministro, permite a una empresa reducir el tiempo medio de pago a proveedores
o DPO (por las siglas en inglés de Days Payable Outstanding) con el objetivo de
conseguir mayores descuentos en compras y por tanto mayor rentabilidad.
Con la herramienta de SCF,
la empresa compradora alarga el periodo medio de maduración financiera o
duración del ciclo de caja, es decir, la duración media del ciclo neto que se
debe financiar. Pero esto puede ser positivo si es una empresa solvente, ya
que:
Si tiene excedentes de
tesorería, por una buena gestión del cobro a clientes o por otros motivos,
puede rentabilizarlos anticipando pagos con la herramienta de SCF.
Por otra parte, también
puede adelantar el cobro utilizando la herramienta de SCF y obtener una
rentabilidad, si el importe de los descuentos por pronto pago es mayor a los
descuentos concedidos a los clientes.
Muchas herramientas de SCF
permiten también obtener una financiación para realizar los pagos anticipados
de facturas a proveedores, lo que también interesa a una empresa solvente si el
coste de la financiación es inferior al importe del descuento por pronto pago
que recibe.
Los proveedores que reciben
la financiación a través de una herramienta de SCF, acortan el periodo medio de
maduración financiera o duración del ciclo de caja, aunque les suponga un
coste. En ese momento es prioritario para ellos obtener liquidez para financiar
su ciclo operativo y además las condiciones de esta financiación proporcionada
por sus empresas clientes, suelen ser más asequibles que las que les concedería
un banco.
Política financiera corto plazo.
El financiamiento es
importante para todo tipo de empresas ya que les permite cumplir sus metas
operativas y de crecimiento; sin embargo, se deben tomar las decisiones de
financiación correctas según los objetivos a corto y lazo plazo.
El papel del director de
finanzas es evaluar las necesidades de la organización en lo inmediato y a
futuro para realizar una planeación óptima que mantenga la competitividad y
rentabilidad de la compañía.
A corto plazo.
En el caso de la
financiación a corto plazo, se utiliza generalmente para cubrir operaciones
vinculadas directamente con los ingresos; es decir, que el beneficio que se
consiga sea mayor al costo financiero del crédito.
Entre las ventajas del
financiamiento a corto plazo están:
Se consiguen fácil y
rápidamente.
No cobran tasas de interés
muy altas.
El trámite no conlleva
muchos requisitos, y en muchos casos ni siquiera se pide garantía.
Los tipos de financiamientos a corto plazo son:
Crédito comercial. Incluye
el financiamiento de proveedores, impuestos diferidos y financiamiento de
inventario.
Crédito bancario. Las
condiciones que establecen los bancos son flexibles y se otorgan rápidamente,
permitiendo cubrir faltantes de capital para actividades operativas.
Pagarés. Cuando el préstamo
lo hace un particular a cambio de la devolución del dinero, más el interés
pactado, en una fecha determinada.
Línea de crédito. Son montos
de dinero que el banco pone a disposición del cliente corporativo para que los
utilicen en el momento que lo requieran dentro del límite otorgado.
Papeles comerciales. Son una
especie de pagarés no garantizados emitidos por las empresas y en poder de
bancos y fondos de pensiones.
Financiamiento con base a
inventarios. La garantía son los inventarios de la empresa, por lo que, en caso
de incumplimiento de pago, estos tendrían que entregarse al acreedor.
Elegir qué tipo de
financiamiento utilizar es una decisión que corresponde al director financiero,
quien debe evaluar el flujo de efectivo y la relación costo-beneficio de la
financiación, con el fin de maximizar la rentabilidad de la empresa.
En una planeación financiera
a corto plazo, se debe garantizar que el negocio cuente con el capital de
trabajo para llevar a cabo sus operaciones y también buscar con el capital que
permita aprovechar oportunidades comerciales o de crecimiento.
De igual manera, el director
financiero debe invertir cualquier excedente de efectivo con el fin de poner a
trabajar el dinero y maximizar su rendimiento, siempre y cuando los
instrumentos de inversión que utilice tengan la liquidez necesaria para poder
ocupar el capital cuando se necesite.
Presupuesto de caja.
El presupuesto de efectivo,
también conocido como flujo de caja proyectado, es el presupuesto que muestra
el pronóstico de las futuras entradas y salidas de dinero (efectivo) de una empresa,
para un periodo de tiempo determinado.
El presupuesto de efectivo
es un informe de las entradas y salidas de efectivo planeadas de la empresa que
se utiliza para calcular sus requerimientos de efectivo a corto plazo, con
particular atención a la planeación en vista de excedentes y faltantes de
efectivo. Una empresa que espera un excedente de efectivo puede planear
inversiones a corto plazo, en tanto que una empresa que espera faltantes de
efectivo debe disponer del financiamiento a corto plazo.
La mayor parte de las
compañías deben desarrollar planes, tanto de largo plazo, como de mediano y
corto plazo, sobre su flujo de efectivo, para esto, las empresas desarrollan,
entre otras cosas, un presupuesto de efectivo (o caja) el cual muestra los flujos
de entradas y de salidas de efectivo, así como la posición final, por
sub-periodos, para un lapso especifico.
El presupuesto de efectivo
de corto plazo, forma parte del plan anual de utilidades. Este presupuesto de
efectivo debe de constar básicamente de dos partes:
1) Los ingresos de efectivos
(flujo de entradas) de efectivo planificados
2) Los desembolsos (flujo de
salidas) de efectivo planificados
Los principales propósitos
del presupuesto de efectivo son:
1) Determinar la probable
posición de caja al fin de cada periodo, como resultado de las operaciones
planificadas
2) Identificar los
excedentes o déficits de efectivo por periodos
3) Establecer la necesidad
de financiamiento y/o la disponibilidad de efectivo ocioso para inversión
4) Coordinar el efectivo
con:
a) el total del capital de
trabajo,
b) los ingresos por las
ventas,
c) los gastos,
d) las inversiones y
e) los pasivos
5) Establecer una base
sólida para la vigilancia continua de la posición de caja
La preparación del
presupuesto de caja se basa casi exclusivamente en los demás presupuestos; por
lo tanto, el tesorero, quien es usualmente el encargado de la preparación del
presupuesto de caja debe trabajar muy cerca con los demás gerentes, cuyas
decisiones puedan afectar de manera directa a los flujos de efectivo. Un
programa que abarca de una manera total la planificación y control de las
utilidades, crea las bases para un presupuesto realista de efectivo (o caja).
Es esencial, en la
preparación de un presupuesto de efectivo, que halla un equilibrio entre el
efectivo disponible y las actividades que requieren de efectivo (operaciones,
desembolsos de capital y otros), ya que, con demasiada frecuencia, no se
percibe la necesidad de efectivo adicional sino hasta que la situación alcanza un
grado de emergencia.
Periodos de Tiempo en la
Planificación y control del Efectivo
El presupuesto o
planificación de efectivo, así como su control debe cubrir tres diferentes
periodos de tiempo:
1. El de largo plazo
2. El de corto plazo
3. El de horizonte inmediato
Presupuesto de efectivo a
largo plazo. El presupuesto de efectivo a largo plazo debe ser congruente con
las dimensiones de tiempo de:
a) El plan estratégico de
utilidades de largo plazo y
b) Los proyectos de
desembolsos de capital
Planificar los flujos de
entradas de efectivo a largo plazo (principalmente por conceptos de ventas,
servicios y financiamientos), así como los flujos de salidas de efectivo a
largo plazo (principalmente por gastos, desembolsos de capital y pago de la deuda),
es fundamental para las sanas decisiones financieras y para el uso óptimo del
efectivo se enfoca sobre los flujos de entradas de efectivo más relevantes.
Presupuesto de efectivo a
corto plazo. El presupuesto de efectivo a corto plazo naturalmente debe ser
congruente con el plan táctico de utilidades a corto plazo. La planificación
del efectivo para este horizonte del tiempo exige planes detallados para los
flujos de entradas y salidas de efectivo, que se relacionan de manera directa
con el plan anual de utilidades (es decir, el efectivo derivado de las ventas y
el efectivo requerido para pagar el nuevo equipo). El presupuesto de caja a
corto plazo se desarrolla principalmente con base en las distintas partes del
presupuesto que son incluidas en el plan anual de utilidades.
Presupuesto de efectivo
inmediato. El presupuesto de efectivo inmediato se emplea en muchas empresas,
principalmente para estimar, controlar y administrar los flujos de entradas y
salidas de efectivo, a menudo sobre una base diaria continua.
El objetivo principal del
presupuesto de efectivo inmediato es asegurar que no se creen déficits ni
saldos excedentes de efectivo.
El presupuesto de efectivo
inmediato minimiza el costo de los intereses mediante el aprovechamiento de
todos los descuentos por pronto pago sobre las cuentas por pagar y el
cumplimiento de todas las fechas de vencimiento de los desembolsos de efectivo
El presupuesto de efectivo
minimiza, también, el costo de oportunidad de los saldos de excedentes de
efectivo, al permitir las oportunas inversiones del efectivo a medida que este
se vaya acumulando.
Plan financiero a corto plazo.
El proceso de planeación
financiera empieza con planes financieros a largo plazo o estratégicos que a su
vez guían la formulación de planes y presupuestos a corto plazo u operativos.
Los planes financieros a
corto plazo (operativos). Especifican acciones financieras a corto plazo y el
impacto esperado de esas acciones. La mayoría de estos planes cubren el periodo
de un año.
Todo proceso de planeación
financiera estará basado en la estimación de los requerimientos financieros de
una empresa, que implica determinar que cantidad de dinero necesitará durante
un periodo especifico y qué cantidad generará esta internamente durante el
mismo tiempo.
Es importante contemplar de
manera preliminar y posterior el análisis financiero que permita evaluar el
punto de partida y la evolución de la situación futura. Es recomendable
construir los presupuestos sobre distintos escenarios que pueden ir desde los más
optimistas hasta los más pesimistas a fin de poder corregir las desviaciones.
Teoría de la planeación financiera a corto plazo.
La planificación financiera
no intenta minimizar riesgos. Es un proceso de decidir que riesgos tomar y
cuáles son innecesarios o no merece la pena asumir. Es ordenar los recursos
para que el futuro sea favorable, para lo cual, se deben controlar los
acontecimientos que sean manejables y adaptar los que no lo sean.
De manera general la
planificación financiera a corto plazo es aquella parte de la planificación
general que presta una atención especial al aspecto financiero de la empresa,
aunque no olvida los aspectos no financieros de la misma.
El producto tangible del
proceso de planeación es un plan financiero que describe la estrategia
financiera de la empresa y proyecta sus futuras consecuencias mediante
balances, cuentas de resultados y estados de fuentes y empleos de fondos de
carácter provisional.
Es un proceso que implica la
proyección de las ventas, el ingreso y los activos, tomando como base
estrategias alternativas de producción y mercadotecnia, así como la
determinación de los recursos que se necesitan para lograr alcanzar estas
proyecciones.
Significa analizar los
flujos financieros de una compañía, hacer proyecciones de las diversas
decisiones de inversión, financiamiento y dividendos, y sopesar los efectos de
las varias alternativas. La idea es determinar dónde ha estado la empresa,
dónde se encuentra ahora y hacia dónde va.
Pronóstico de ventas.
La planeación financiera a
corto plazo empieza con el pronóstico de las ventas, a partir del cual y se
desarrollan los planes de producción que toman en cuenta las materias primas
requeridas, requerimientos de mano de obra directa y gastos operativos.
Una vez hechas estas
estimaciones se pueden preparar el Estado de Resultado Pro forma y el
presupuesto de Efectivo de la empresa que junto con el plan de desembolsos por
activos fijos, el plan de financiamiento a largo plazo y el Balance General del
período actual, sirven para conformar finalmente el Balance General Pro forma.
Las empresas se valen por lo
general de una combinación de datos de predicción externos e internos al
elaborar la predicción de ventas final. La información interna proporciona
perspectivas para esperar un nivel determinado de ventas, en tanto que la
información externa sirve para incorporar los factores económicos generales al
conjunto de ventas esperadas. Los datos internos dan idea de las expectativas
de ventas, en tanto que los datos externos ofrecen la manera de ajustar estas
expectativas teniendo en cuenta los factores económicos generales.
Métodos para el pronóstico de las ventas.
Método intuitivo.
Se basa fundamentalmente en
la predicción de los hechos que hacen los analistas tomando en determinadas
circunstancias como base el entorno comercial que rodean los hechos.
Análisis de Series de Tiempo.
Se utilizan los datos
históricos de ventas de la empresa para descubrir tendencias de tipo
estacional, cíclico y aleatorio o errático. Es un método efectivo para
productos de demanda razonablemente estable. Con un sistema de regresión lineal
simple se determina la línea de tendencia de los datos para establecer si hay
presente un factor cíclico.
El factor aleatorio estará
presente si podemos atribuir un comportamiento errático a las ventas debido a
acontecimientos aleatorios no recurrentes. Este método tiene como inconveniente
que se sustenta en que las situaciones pasadas se mantendrán en el futuro.
Análisis de Regresión.
Se trata de encontrar una
relación entre las ventas históricas y una o más variables independientes. Este
método puede ser útil cuando se dispone de datos históricos que cubren amplios
períodos de tiempo. Es ineficaz para pronosticar las ventas de nuevos
productos.
Prueba de Mercado.
Se pone un producto a
disposición de los clientes en uno o varios territorios de prueba. Luego se
miden las compras y la respuesta del consumidor a diferentes mezclas de
mercadeo. Con base en esta información se proyectan las ventas para unidades geográficas
más grandes. Es útil para pronosticar las ventas de nuevos productos o las de
productos existentes en nuevos territorios. Estas pruebas son costosas en
tiempo y dinero, además alertan a la competencia.
Herramientas del proceso de planeación financiera.
Las herramientas en que se
basa la planeación financiera a corto plazo estarán dadas por la planeación del
efectivo y de sus utilidades.
Presupuesto de Efectivo.
El presupuesto de efectivo
es importante ya que permite saber si existe déficit o superávit en cada uno de
los meses cubierto por el pronóstico, este muestra y pronostica los flujos de
efectivo de entrada, salida y saldos de efectivo de una empresa en un periodo
de tiempo determinado, proporciona liquidez confiable, información futura del
movimiento del efectivo en la empresa, indica el momento y aproximadamente en
qué cuantía la entidad tendrá, necesidad de efectivo a corto plazo y
consecuentemente buscar su financiación o si por el contrario tendrá excedentes
temporales ociosos que podrían ser invertidos y de esta manera poner a rendir
el dinero, algo fundamental para que la gerencia esté mejor preparada para
controlar la situación futura de efectivo y tratar de garantizar la liquidez
necesaria para la entidad.
Planeación de utilidades. Estados Financieros Proforma.
Mientras que la planeación
de efectivo se enfoca en el pronóstico de los flujos de efectivo, la planeación
de las utilidades se basa en los conceptos de acumulación para proyectar las
utilidades de la empresa y toda su situación financiera. Los accionistas,
acreedores y administradores de la empresa prestan mucha más atención a los
estados financieros proforma, que son Estado de Resultado y Balance General
proyectados.
Para preparar los estados
financieros proforma se requieren dos entradas: los estados financieros del año
anterior y el pronóstico de ventas para el año entrante. Para preparar el
Estado de Resultado Proforma el método más sencillo es el de porcentaje de
ventas; el cual pronostica las ventas y después expresa diversos rubros del
Estado de Resultado como porcentajes de las ventas proyectadas.
Para el balance general se
utiliza un método simplificado, llamado el método de juicio, el cual se estiman
los valores de las cuentas del balance general y se usa el financiamiento
externo de la empresa como una cifra de balance y de ajuste, llamada
financiamiento externo requerido.
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