TEMA IV: Modelos de geo mercados. Modelos de geo mercados de bienes de consumo. Geo mercados industriales. Sistemas de georreferencia. TEMA V: Sistemas de distribución física. Centros de actividad. Ejecución de la distribución física. Costo de la distribución física.
INTRODUCCIÓN
Desde
tiempos ancestrales, hemos observado cómo ha surgido y cómo ha operado la
distribución física en todos los ambientes de la cadena de producción. Es por
esto, que a medida que ha pasado el tiempo, la distribución física se va vuelto
más dinámica y expedita en sus procesos, no significando con esto que la haya
hecho más eficaz y eficiente en un entorno tan competitivo y con tantas
carencias como lo es el actual.
Es por
esto, que el Marketing surgió como una manera de ayudar a esta distribución
física a que se convirtiera en un proceso raudo, expedito, eficiente y eficaz
mediante el abaratamiento de costos y una mejor expansión de la producción
aunado a una captación de clientes si se quiere autómata en vista de los
distintos procesos de captación que existen actualmente.
Ahora
bien, una vez que el Marketing se integró a la distribución física y las
ganancias fueron proyectadas, aún existía la posibilidad de llegar a un mercado
más vasto con mejores herramientas abaratando mucho más los costos a través de
un proceso de Geo Mercadeo que logró con sus variantes, componentes y
estructura, la mejoría cuantiosa de los mercados y de las operaciones de
distribución física y mercadeo.
Este Geo
Mercado, con sus modelos, su tecnología, sus variantes, sus tipos y sus
posibles resultados, impactaron a la industria productiva de tal manera que su
presencia, uso y ejecución es parte imperante en lo que la producción actual se
refiere ya que, para cada proyecto nuevo, para cada nueva inversión y para cada
estrategia de distribución, el análisis de mercado incidente explicando las
estrategias, las localizaciones, la distribución, los costos, la ejecución y el
almacenaje es primordial para que estos sean ejecutados, y un conocimiento
previo del cliente, de la población, del target final y hasta incluso del clima
de la región donde se vaya a aplicar cualquier tipo de negocio, es vital para
lograr el éxito final de la vida del producto y evidentemente de todo el
sistema de la distribución física.
Es por
lo arriba descrito, que en esta investigación plasmaremos el concepto de Geo
Mercado como abreboca de sus modelos, los tipos de ellos y de cómo interactúan
en la relación tiempo espacio del ambiente productivo para llevar a cabo la
distribución física siguiendo una serie de pasos concatenados en pro de
alcanzar el objetivo general que es lograr que la cadena de suministro y la
distribución física sean llevadas a cabo de manera perfecta, conjugando una
serie de factores y pasos analizados y previamente estudiados para lograr la
disminución del mayor tiempo de ejecución posible y a la vez logrando abaratar
los costos para que los sectores de los diferentes mercados sean abastecidos en
su totalidad con la mejor experiencia y conocimiento tanto de los productos,
como de las zonas y de los clientes y con esto lograr el tan anhelado éxito
plasmado en los planes de estratégicos que se plantea cada organización antes
de comenzar con cualquier tipo de producción en cualquier lugar del mundo.
Así
entonces, procederemos a dar una conclusión donde sea con evidencia de
conocimiento que se refleje la importancia del Geo Mercado, la distribución
física y el marketing y de cómo se relacionan entre ellos para seguir los pasos
de la cadena de suministros.
Modelos de geo mercados
En
geomarketing es empleado el concepto de mercado en su acepción de cantidad y
características de los consumidores, de ahí que un mercado "está
constituido por personas con necesidades por satisfacer, dispuestos a adquirir
o arrendar bienes y servicios que satisfagan esas necesidades mediante una
retribución adecuada a quienes les proporcionen dichos satisfactores"
(Fischer, 1993: 64).
El
geomarketing es una disciplina que aporta información para la toma de
decisiones de negocio apoyadas en el modelado de variables georreferenciadas.
Chasco Yrigoyen (2003)1 lo define la disciplina como el conjunto de técnicas
que permiten analizar la realidad económico-social desde un punto de vista
geográfico, a través de instrumentos cartográficos y herramientas de la estadística
espacial.
El
mercado potencial "abarca (además de los compradores reales) a los
posibles compradores y se puede convertir en un mercado real cuando se logra el
objetivo de las técnicas de mercadotecnia" (Pérez y Luna, 1996: 53).
Al
abordar la concepción geográfica, se señala que, el geomarketing consiste en la
aplicación de métodos geográficos a problemas relacionados con el mercado
(Grimmeau y Roelandts, 1994: 289), estudia las características espaciales de
los mercados, particularmente la localización de clientes reales o potenciales,
redes de distribución y de competidores.
De esta
manera, una definición del concepto geomarketing puede expresarse así: es la
aplicación de conceptos y métodos geográficos en los estudios, tanto de las
necesidades, preferencias y posibilidades del consumidor, como de la
identificación de unidades comerciales y de sistemas de distribución o acceso
para el producto o servicio, para delimitar áreas de mercado de acuerdo con su
potencial de rentabilidad.
La
aplicación de conceptos geográficos en geomarketing Incluye el respaldo de
reflexiones teóricas tales como el espacio, la localización central de
mercados, la distancia y el tiempo, por mencionar algunas; los métodos
geográficos ponen a disposición del investigador alternativas de análisis, como
la distribución espacial, las escalas de observación o aplicación y la
cartografía, entre otras.
Para
cualquier trabajo de geomarketing que se realice, además de las herramientas a
usar, el factor fundamental para lograr el objetivo con éxito es la información.
En el mundo actual nos encontramos rodeados de diferentes fuentes y tipos de
información, siendo ésta un recurso de gran valor utilizado por las diversas
empresas para aumentar su eficacia y competitividad.
Otro
punto importante, es que las empresas se han dado cuenta de que la única manera
de obtener ventajas competitivas es teniendo capacidad para procesar su
principal activo, que es la información que la propia empresa genera. La
información es un elemento vital para cualquier gestión o toma de decisiones en
una empresa u organización.
Una
empresa nunca conseguirá buenos resultados si la información de la que dispone
no es la adecuada, por lo tanto, es necesario conocer cuáles son las fuentes de
información sobre la que asentar los análisis de mercado. Esta deberá ser
fiable y estar actualizada.
¿Cómo se clasifican las
fuentes de información?
Alguna
de las clasificaciones, atendiendo a distintos aspectos de las fuentes de
información son, según:
Su
origen o disponibilidad
Información
primaria: Se crea para ese estudio en concreto. Se investiga y se obtienen
datos.
Información
secundaria: La información ya existe, se encuentra disponible, no se crea para
el estudio.
Su procedencia
Interna:
Aquellas que generan las empresas.
Externa:
Aquellas que no pertenecen a la empresa. Son en estas fuentes de información
donde debemos tener en cuenta los principios de fiabilidad y actualización de
la información.
Tipo
Información
Individual: Se refiere a un individuo en concreto.
Información
agrupada: Se basa en una estadística descriptiva sobre un conjunto de datos.
Dentro
del mundo del geomarketing, las empresas, en su rutina diaria generan mucha
información: pedidos, facturas, envío, altas y bajas de clientes, etc. Esta
información se almacena en las bases de datos, pudiendo ser empleada por los
analistas, permitiendo así dar soporte a las decisiones estratégico-tácticas
que se materializan en acciones comerciales que favorecen el negocio.
Las
empresas pueden obtener la información a partir de los canales tradicionales
(red de distribución, call-center, etc.) o bien a través de canales on-line
(portales, web, e-mail marketing, etc.)
Una vez
terminado el estudio de mercado, los bienes y servicios ofrecidos podrán entrar
en la fase de desarrollo o adecuación según sea el perfil común del consumidor
en el área de interés.
Una vez
definido el concepto de geo mercado, así como los tipos de la información
pertinentes, y visto que sin un buen análisis de mercado donde quede implícito
el modelo a seguir según su localización, y sus propiedades dependiendo de las
bondades que este ofrezca, así como su nivel de apertura económica, no se
lograría el éxito de la aplicación de este, procederemos a explicar los tipos
de geo mercado existentes y la interacción que presentan entre ellos.
Tecnología
de geofencing
Uno de
los tipos de geomarketing es geofencing que, a través de tecnologías tales como
sistema de posicionamiento global (GPS), antenas celulares, identificación por
radiofrecuencia (RFID) e incluso señales de Wi-Fi que permiten establecer un
perímetro geográfico virtual en una región determinada.
A partir
de esto, es posible configurar acciones para dispositivos que cruzan esta
«cerca imaginaria», tales como: publicidad en redes sociales, tomas de SMS,
notificaciones push y varios otros tipos de alertas o comandos.
Algunos
ejemplos de aplicación práctica de este tipo de tecnología son:
Automatización
de hogares, oficinas y empresas que permite hacer de todo, desde ganancias en
comodidad, hasta mayor productividad y costos reducidos en las empresas.
Marketing:
optimización del rendimiento de la campaña, ya que te permite conocer mejor a
tu público objetivo, proporcionando datos más precisos para la segmentación.
Con esto, es posible desarrollar estrategias más efectivas, llegando a las
personas adecuadas, en los lugares correctos y en los momentos en que es más
probable que compren.
Monitoreo
de flotas y equipos que trabajan en el campo, lo que permite un mayor control
sobre las actividades llevadas a cabo por los empleados y una mayor seguridad
en el transporte de carga, además de muchos otros beneficios.
Sistema
de orientación geográfica
Si ya se
ha trabajado con campañas en Facebook Ads o cualquier otra plataforma, se debe
haber tenido contacto con este tipo de geomarketing. Se trata de la
segmentación de la audiencia en función de su ubicación geográfica.
Es uno
de los tipos de geomarketing más comunes y muy intuitivo, para no cometer
errores de dispersión errónea de publicidad.
En
general, estas plataformas permiten segmentar la audiencia en diferentes niveles,
como la ciudad, el estado o el país, pero también es posible hacer una
segmentación más detallada, definiendo ubicaciones más específicas, con un
rango mucho más pequeño, lo que es ideal para las empresas locales.
Sistema
de registro en redes sociales
Uno de
los tipos más simples de geomarketing es sin duda el sistema de registro en
redes sociales. Aquellos que generalmente interactúan en estos entornos están
acostumbrados y saben muy bien cómo funciona.
En una
forma muy resumida, ocurre cuando una persona visita un determinado
establecimiento y marca en Facebook, por ejemplo, compartiendo su ubicación a
través del sistema de registro de la red social.
Esto es
básicamente publicidad gratuita, ya que esa persona les dirá a sus contactos
que estaba en tu establecimiento y puede alentar a otros a conocer el lugar.
Solicitud
de compartir ubicación a través del sitio web
Al
entrar a sitios WEB, los mismos solicitan la ubicación del usuario, el
propósito de esta solicitud es optimizar la navegación y mejorar la experiencia
como usuario, proporcionando resultados de búsqueda con contenido personalizado
que mejor se adapte a las necesidades.
Modelos
Salado
(2012: 52) retomando a Handy y Niemeier (1987: 1177) distingue tres tipos de
familias de modelos utilizados en la localización óptima de instalaciones en
términos de accesibilidad espacial, los cuales permiten establecer áreas de
influencia: medidas de oportunidad acumuladas, modelos gravitacionales o modelos
de interacción espacial y medidas basadas en la teoría aleatoria de utilidad.
Aunque los tres incorporan tanto al transporte como a la actividad, ellos
difieren en el grado de sofisticación.
Las
medidas de oportunidad acumulada cuentan el número de oportunidades (puntos de
oferta) alcanzadas dentro de una distancia determinada. Dado que todas las
oportunidades son ponderadas de igual manera, sin importar las diferencias en
el costo del transporte, estas medidas resaltan el número de potenciales destinos
más que su distancia (Handy y Niemeier, 1987: 1177).
El
segundo grupo, con mayor complejidad, son los modelos gravitacionales o los
basados en la teoría de la interacción espacial (Garrocho et al., 2003; Bosque
y Moreno, eds., 2012). Este grupo determina el grado de accesibilidad con base
en el tamaño de la oferta y el costo de transporte. A su vez, este grupo se
divide en dos tipos de modelos: los determinísticos y los probabilísticos
(Alcaide et al., 2012: 120).
Mientras
que los determinísticos o normativos asumen que el consumidor tiene un
comportamiento perfectamente racional y que siempre tendrá el mismo
comportamiento espacial (acudir a un punto de oferta sólo por su cercanía o por
su precio), los modelos probabilísticos o causales “consideran que las ventas
de un establecimiento se producen como consecuencia de la influencia de una
serie de variables” (Alcaide et al., 2012:129).
A este grupo (modelos gravitacionales) pertenece el modelo de Reilly
(1931), el modelo de Huff (1963) y sus variaciones. Sin embargo, mientras que
el de Reilly-Converse es de corte determinista, el de Huff entra en la
categoría de modelos probabilísticos.
En el
tercer grupo de medidas basadas en la teoría de utilidad aleatoria entra el
modelo MCI de Nakanishi y Cooper (1974) y sus variaciones. Esta teoría “asume
que las preferencias entre las alternativas del conjunto de opciones en el
proceso de selección discreta se expresan como la suma de dos componentes”
(Alcaide et al., 2012: 132): los cuantificables por medio de la observación y
los aleatorios (factores que no son observables).
Así, los
consumidores elegirán la alternativa que les brinde mayor utilidad bajo un
ambiente de aleatoriedad. A diferencia de los modelos probabilísticos de
utilidad determinística, donde a cada demanda j se le asigna un punto de
consumo i, en los modelos probabilísticos de utilidad aleatoria para cada i se
tiene un conjunto de n posibilidades de que se elija cada establecimiento. En
palabras de Salado (2012: 59): “este último grupo de medidas de accesibilidad;
evaluaría la utilidad relativa que el usuario obtendría acudiendo a una
instalación determinada, frente a la utilidad del resto de posibles elecciones”.
Según
Alcaide y colaboradores (2012: 132), los modelos de localización-asignación (o ubicación-asignación)
entran en la categoría de la teoría de la utilidad aleatoria. Sin embargo,
otros autores (Cliquet, 2006; Eiselt y Marianov, 2011) tienen un tratamiento
distinto para esta familia de modelos que, a diferencia de los gravitatorios,
que buscan la mejor localización para un nuevo establecimiento, los de
localización-asignación resuelven simultáneamente el problema de la
localización óptima (conforme a una función objetivo), como la asignación de
usuarios a los mismos (con las restricciones convenientes), y proporcionan una
evaluación numérica de las alternativas. En sí, “determinan la localización
óptima de los equipamientos y asignan la demanda (usuarios o consumidores a
servir) a los puntos de oferta, de los que se deriva la definición de áreas de
servicio o áreas de mercado” (Moreno, 2012: 74; Goodchild, 1984: 84).
Modelo
de Huff
El
modelo de Huff tiene como objetivo determinar el grado de demanda que podría
alcanzar un terminado negocio en función de su localización geográfica, la
distancia a otros núcleos urbanos o la superficie del establecimiento
comercial, entre otras variables.
Es uno de los modelos más comunes entre académicos,
analistas de gobierno y empresarios a pesar de sus cincuenta años de
existencia. Su amplio uso se debe principalmente a que es “fácil de comprender,
su instrumentación es relativamente sencilla y tiene un amplio abanico de
aplicaciones” (Huff, 2003: 34). El modelo de Huff se utiliza para determinar la
probabilidad de que un cliente (demanda) de un área en particular acuda a
comprar a un punto específico de venta (oferta) (Anderson et al., 2010; Salado,
2012: 58). Es un modelo de tipo gravitacional, pues utiliza las nociones de
distancia y masa. Es considerado probabilístico porque calcula la probabilidad
Pij que un consumidor situado en un punto i realice sus compras en una tienda j
considerando la siguiente formula:
O igual que:
Pij: Probabilidad de que el
consumidor i visite el establecimiento comercial j
Análisis
cluster
También
llamada análisis de conglomerados, de grupos o agrupamiento, es una técnica que
se suele usar para la minería de datos y el análisis de datos estadísticos
enfocados al aprendizaje automático, reconocimiento de patrones o
bioinformática.
También
se aplica con frecuencia en el geomarketing. Su tarea es agrupar un conjunto de
objetos, en este caso usuarios, en función de grupos homogéneos llamados
clúster, los cuáles se diferencian de otros.
Modelo
MCI
El modelo
de interacción competitiva o MCI se considera una evolución del modelo de Huff
(1963) y se incluye dentro de la TIE y de la teoría de utilidad aleatoria
(Cliquet, 2006; Baviera-Puig et al., 2013). Como ya se señaló, fueron Nakanishi
y Cooper (1974) quienes lo desarrollaron, con la finalidad de aumentar el
número de variables independientes, además de la distancia y la masa utilizadas
en el modelo de Huff. Se argumentó que la distancia no sería la única
explicación sobre la atracción comercial. Algunos autores (Cliquet, 2006;
Bosque y Moreno, eds., 2012; Alcaide et al., 2012) esgrimen que, a pesar de ser
muy potente el modelo, su implementación es difícil, dada la complejidad de
medición e integración de las variables subjetivas. Sin embargo, una de sus
fortalezas radica en que cuenta con la propiedad de la independencia de las
alternativas irrelevantes (Independence of Irrelevant Alternatives), que
significa que un nuevo establecimiento competirá “de igual manera con los
establecimientos existentes en base a sus atributos” (Baviera-Puig et al.,
2013: 6). Este modelo toma en cuenta la
distancia entre los puntos de demanda y los puntos de oferta de la siguiente manera:
Donde:
Pij: la
probabilidad de que un consumidor en la situación de elección i elija la
empresa comercial minorista j.
Akj: medida de la variable k que describe la
atracción de la empresa comercial minorista j.
*k:
parámetro de sensibilidad con respecto a la variable k.
s:
número total de variables k consideradas en la medida de la atracción.
Dij:
distancia existente entre la base i del consumidor y la empresa comercial
minorista j.
q: parámetro de sensibilidad con respecto a la
distancia.
n:
número de empresas comerciales minoristas consideradas por el consumidor en la
situación de
elección
i.
Modelos
de localización-asignación (o ubicación-asignación)
Como ya
se ha señalado, la principal diferencia entre los modelos gravitacionales y los
modelos de localización-asignación radica en que, mientras los primeros se
ocupan de encontrar la mejor localización para un equipamiento, los segundos
abordan el problema de la localización simultánea de múltiples
establecimientos, al tiempo que buscan optimizar la asignación de la demanda a
los puntos de oferta.
“El
problema de localización-asignación es ubicar un conjunto de nuevas
instalaciones, de tal modo que los costos de transporte desde las instalaciones
a los consumidores sean minimizados, al tiempo que se ubica un número óptimo de
instalaciones en el área de interés con el objetivo de satisfacer la demanda
del consumidor” (Azarmand y Neishabouri, 2009: 83).
Estos modelos primeramente se utilizaron para
localizaciones industriales, y posteriormente retomados para la localización
comercial. Según Ghosh y McLaffery (citados por Cliquet, 2006: 149), los
modelos de localización-asignación nacieron como respuesta al histórico dilema
planteado por Weber (1909) acerca de dónde localizar el centro de producción,
de tal manera que se minimizara la distancia entre éste y las fuentes de
materias primas (p-mediano).
Parece
ser que el primero en acuñar el término Location-Allocation fue León Cooper en
1961. En “Location-Allocation Problems” Cooper (1963) presentó algunas
ecuaciones y un método heurístico6 para resolver determinados problemas
locacionales. Realizó un esfuerzo por generalizar el problema, planteándolo de
la siguiente manera: “dados: la ubicación de cada destino, los requerimientos
de cada destino, y un conjunto de costos de transporte, determinar: el número
de fuentes, así como la ubicación y capacidad de cada fuente” (Cooper, 1963:
331).
Según
Cliquet (2006), los principales componentes de los modelos de
localización-asignación son.
Una
función objetivo a ser optimizada, de acuerdo con los diferentes sitios posibles
problema de optimización.
Áreas de
demanda reducidas a un centroide, donde la demanda de bienes y servicios se
concentra.
Los
posibles sitios de localización basados en la accesibilidad y la
infraestructura.
Una
matriz de distancia o tiempo de acceso.
La(s)
regla(s) de asignación de la demanda a la oferta, o la manera en que los
consumidores escogen de entre las ubicaciones de ofertas propuestas.
Moreno
(2012) clasifica estos modelos de localizaciones óptimas desde dos ángulos:
1) los
modelos que buscan la ubicación óptima para instalaciones deseables, y los que
buscan la ubicación óptima para instalaciones no deseables.
2) la
segunda clasificación se refiere al tipo de objetivo que busca el modelo:
eficiencia, equidad espacial, cobertura espacial, etc. Otra aproximación es la
de Bach (1980), quien clasificó los diferentes tipos de modelos en tres: los
que buscan minimizar la fricción del espacio; los que buscan maximizar el uso
de las instalaciones centrales, y los que buscan maximizar la oportunidad de
acceso a las instalaciones.
Los
modelos más usuales en geomarketing están enmarcados principalmente en dos
objetivos: la búsqueda de la eficiencia y la búsqueda de la cobertura espacial.
P-mediano
o Minisum
El
problema del p-mediano, busca encontrar las localizaciones óptimas más
convenientes para los usuarios, minimizando la distancia media que tienen que
recorrer (Alcaide et al., 2012: 133): “dado un número de centros de servicio a
instalar, averiguar de entre los desplazamientos posibles el conjunto que
minimizaría el desplazamiento total de los usuarios, asignándolos al centro más
próximo” (Moreno, 2012: 75).
Hakimi
(1964) fue el primero en tratar con este problema en particular: su tarea
consistía en encontrar la ubicación exacta de un centro de transferencia en una
red de telecomunicaciones, de tal manera que el total de la extensión de los
cables (de la red telefónica) fuera el mínimo y, por ende, se redujeran costos
de operación. En su trabajo, hace una
analogía con el problema de la localización óptima de una estación de policía u
hospital, donde el problema se traduce en encontrar la ubicación óptima de la
estación (o estaciones), de tal suerte que la distancia total hacia “P” sea la
mínima.
Este
problema puede ser formulado para espacios continuos (donde es denominado minusum),
o para espacios discretos; como una red de transporte formada por arcos y nodos,
denominándosele como p-mediano. Según Moreno (2012: 79), la diferencia radica
en cómo se miden los costos de transporte.
Este
tipo de modelos es pertinente cuando se busca minimizar el desplazamiento
necesario para conectar la oferta con la demanda en un escenario de una
limitación presupuestal. Por ejemplo, un negocio de pizzas con reparto a
domicilio buscará ubicar sus instalaciones de modo que se minimice el
desplazamiento total de los repartidores a los distintos domicilios (coste),
asignándolos al centro más cercano, dado un presupuesto específico para la apertura
de tiendas de la cadena.
Maximizar
la cobertura
Fue
originalmente formulado por Church y ReVelle en 1974 (Snyder, 2011: 119). Este
tipo de problema trata de ubicar las instalaciones de modo que se asignen a
éstas el máximo número de puntos de demanda, cumpliendo al mismo tiempo con una
restricción de un radio máximo de distancia o un tiempo de recorrido límite
entre la demanda y el punto de oferta, asignando la demanda siempre al centro
más próximo.
El
problema se formularía de la siguiente manera: “Maximizar la cobertura
(población cubierta) dentro de una distancia deseada de servicio S localizando
un número fijo de instalaciones” (Church y ReVelle, 1974: 102). Este problema
también es conocido como Maximal Covering Location Problem MCLP. Se utiliza
sobre todo para instalar equipamientos públicos, aunque también tiene
aplicación para instalaciones comerciales, por ejemplo, para una pizzería que
reparte a domicilio funcionaría bien, ya que se buscaría cubrir la mayor parte
de la demanda potencial en el menor tiempo posible.
Como
variación de este modelo, cabe mencionar el desarrollado por Current y Storbeck
(1988), denominado Maximización de la Cobertura Máxima Capacitada, en el cual
los puntos de demanda son asignados a las instalaciones (oferta) ubicadas
dentro del radio determinado y donde dichas instalaciones no pueden exceder la
capacidad demandada de esa instalación. Por ejemplo, la capacidad instalada de
un cine está determinada por el número de asientos y el número de funciones por
día; dicha capacidad no puede ser excedida por la demanda acumulada de los
sitios de demanda. Es una variación muy útil porque permite aproximar el modelo
a la realidad de la dinámica comercial.
Maximizar
la demanda en un entorno de competencia
Goodchild
(1984) propuso un modelo denominado Interactive Location-Allocation in
Continuos Space (ILACS), en el que se plantea la maximización de la demanda
captada por los servicios ofertados, asignando la demanda al centro más
próximo, bajo la presencia de establecimientos competidores. A este modelo
también se le denomina de captura máxima (maxcap), término acuñado por ReVelle
en 1986 (Moreno, 2012: 93).
En este
modelo se distinguen tres tipos de tiendas: las existentes, las candidatas
(tiendas nuevas a abrir, cuya ubicación debe ser optimizada) y las
competidoras. Moreno plantea el enunciado del problema de la siguiente forma:
“dada la existencia de un número de establecimientos en una localización
conocida y fija, averiguar de entre los sitios posibles qué conjunto de ellos
lograría capturar la máxima demanda para la nueva empresa entrante, en
competencia con las ya existentes”.
Este
modelo y sus desarrollos posteriores han sentado las bases para generar otros
que permitan aproximar el éxito o fracaso de la ampliación, por ejemplo, de una
cadena comercial, frente a un mercado donde ya existe competencia.
Otros
modelos
Además
de los ya mencionados, existe un sinfín de modelos de localización-asignación
en constante evolución y desarrollo, que buscan hacer más realista el
comportamiento del consumidor dentro del modelo.
Hay, por
ejemplo, modelos con demanda elástica, en los que se intenta representar la
sensibilidad de la conducta del consumidor frente al coste del desplazamiento;
o modelos con asignación probabilística de la demanda a las instalaciones
comerciales, retomando los conceptos básicos de Huff y buscando más realismo
que el determinismo implícito en asignar la demanda al centro más próximo.
Esto es,
del mismo modo en que hubo un salto evolutivo en el modelo de Huff al modelo
MCI, en los modelos de localización-asignación se busca transitar de modelos
deterministas a modelos probabilísticos que incluyan como vectores de la
ecuación las pautas en el comportamiento del consumidor.
Modelos de geo mercados de bienes de consumo
De acuerdo con Kotler y Gary y Armstrong, 2012), la
segmentación de mercados es el proceso mediante el cual una empresa divide el
mercado total de un bien o servicio, en varios grupos más pequeños e
internamente homogéneos con el fin de emplear un programa de marketing en cada
uno de ellos.
Este
proceso resulta de identificar características propias y particulares en cada
grupo y determinar en ellos una importancia determinada para los objetivos de
la empresa.
La
segmentación de mercado puede definirse, así como el proceso de agrupación de
consumidores similares dentro de un mercado de acuerdo a sus necesidades,
hábitos o actitudes con el fin que puedan ser identificados a través de
programas de marketing. Cada uno de estos segmentos puede considerarse
diferente pues los consumidores tienen características particulares y pueden
reaccionar de manera distinta a los estímulos y acciones de marketing en
relación a otros segmentos, pues de reaccionar de la misma forma no existiría
justificación ni necesidad de segmentar los mercados. Incluso dentro de un
segmento grande se pueden llegar a identificar nichos o segmentos más pequeños
de consumidores con necesidades distintas o que buscan diferentes beneficios
(Kotler & Keller, 2009), y si se consideran útiles pues con el tiempo,
estos segmentos pequeños pueden crecer y convertirse en segmentos rentables
para la empresa (Wood & Borja, 2004).
La
segmentación también puede definirse según Lamb (2006), citado por Vélez como
"el proceso de dividir un mercado en segmentos o grupos identificables,
más o menos similares y significativos, con el propósito de que el estratega de
marketing ajuste la mezcla de mercadeo a la medida de las necesidades de uno o
más segmentos específicos" (Vélez, 2008, p. 11).
Sin
lugar a dudas la segmentación es una parte muy importante de la planificación
del marketing pues permite a los directivos de las empresas dirigir sus
recursos hacia mejores oportunidades, siendo esto el resultado de una mayor
eficiencia y efectividad pues la gerencia comercial llega a conocer muy bien a los
clientes que forman parte del segmento y por lo tanto saben que buscan y
necesitan cada uno de ellos, esta relación entre el consumidor y la empresa,
permite detectar rápidamente cualquier cambio o problema que halla en el
segmento y actuar.
Además,
la segmentación ayuda a la empresa a gestionar su competitividad al actuar en
aquellos segmentos donde no hay ninguna compañía presente y donde puede
aprovechar esta ausencia y la insatisfacción de servicios generando ventajas
competitivas y diferenciadoras en el mercado, tal cual se identifica en el
desarrollo de estudios de mercado y en el alcance que estos tienen gracias a la
segmentación.
Acorde a
su definición e importante utilidad para las empresas, la segmentación se
traduce en el poder seleccionar el
mercado adecuado o meta, comprendiéndose este último según Kotler y Keller
(2009), como el "conjunto de compradores que tienen necesidades o
características en común y la empresa decide servir" y donde el
posicionamiento de un producto o servicio, es
aquel elemento de marketing clave para la mayoría de bienes de consumo
que permitirá evitar la competencia
frontal en el mercado, al diferenciar sus productos apoyándose en factores
como: precio, estilo, empaque, atractivo promocional, sistema de distribución y
nivel de servicio.
Según
Schiffman y Kanuk (2005) al elegir un segmento de mercado es importante conocer
que no todos son viables o rentables, por tal motivo existen algunos criterios
para escoger de forma efectiva el mercado meta, es un reto para una compañía
determinar cuáles deben ser los segmentos a los que debe dirigirse de forma
adecuada.
Estos
son:
1.
Identificación, consta en dividir el mercado en segmentos separados con base en
necesidades comunes o compartidas, o características que sean relevantes para
el producto o servicio.
2.
Suficiencia, Consta en que un segmento debe tener suficientes consumidores lo cual
garantice que sea rentable.
3.
Estabilidad, se refiere a que los consumidores de los segmentos sean estables
en términos de estilo de vida y patrones de consumo.
4.
Accesibilidad, esto es que se pueda alcanzar dicho segmento en forma económica.
5.
Congruente con los objetivos y recursos de la compañía, No todas las compañías
están interesadas o tienen los recursos para llegar a cada uno de los segmentos
del mercado aun cuando tal segmento cumpla con los criterios descritos
anteriormente-.
Adicionalmente,
hay que mencionar que para el desarrollo de la segmentación de mercados es
indispensable analizar distintas variables de segmentación. Para éste caso de
análisis valga resaltar aquellas variables geo-demográficas que indudablemente
tienen un papel de gran relevancia para los estudios de segmentación.
De
acuerdo Schiffman y Kanuk (2005), el lugar donde una persona vive determina
algunos aspectos de su comportamiento de consumo, el uso más popular de la
geografía son los datos geo-demográficos pues se basan en la premisa que es muy
probable que la gente que vive cerca entre sí tenga medios financieros, gustos,
preferencias, estilos de vida y hábitos de consumo similares.
Estrategia
push y pull en el sector de bienes de consumo
Aunque
la idea detrás de la estrategia push y pull procede originalmente del sector
logístico, también ha sido adoptada por los departamentos de marketing para
definir dos tipos de tácticas. La mayor diferencia entre las dos radica en cómo
abordar a los diferentes públicos objetivos.
En
primer lugar, push marketing es una estrategia promocional cuyo objetivo es
llevar el producto donde se encuentra el público objetivo. Por otro lado, en la
estrategia de pull marketing son los clientes los que buscan productos que se
ajusten a sus necesidades y estas empresas se aseguran de que esos productos
existan.
Aun así,
para los fabricantes de bienes de consumo las estrategias push y pull varían
significativamente. Pero, ¿cuáles son las diferencias entre las estrategias
push y pull para las empresas de bienes de consumo? ¿qué divisiones dentro del
departamento de marketing son responsables de cada tipo?
Tácticas
push en trade marketing
A pesar
de que las marcas de bienes de consumo son B2C, hay diversos sectores de mercado
en el que los productos deben lograr captar la atención antes de que terminen
en la cesta de compra. Es aquí donde marketing y la gestión de la cadena de
suministro trabajan conjuntamente a través de lo que se denomina trade
marketing.
Los
trade marketers gestionan los productos a lo largo de la cadena de suministro.
Su objetivo principal es atraer a distribuidores, mayoristas, minoristas, y en
ocasiones a consumidores. Con tantos actores involucrados, gestionar el
marketing para cada uno de ellos puede llegar a ser un proceso bastante
complejo.
Un trade
marketer usará tácticas push para promocionar sus productos:
Promociones
en eventos como ferias comerciales para aumentar la demanda y/o interés de los
miembros de la cadena de suministro
Negociaciones
con retailers para almacenar productos en sus establecimientos
Asistir
y/o patrocinar showrooms como forma de venta directa a consumidores
Diseño
del empaquetado para capturar la atención de los consumidores
Promociones
de tiempo limitado en tiendas para aumentar las ventas
Las
ventajas de Location Intelligence: Las estrategias push pueden ser más
eficientes cuando los trade marketers entienden cómo las diferentes personas de
sus públicos objetivos están distribuidas dentro de un área determinada. Los
datos de geolocalización proporcionan este tipo de información que, a su vez,
pueden ayudar a los fabricantes de bienes de consumo vender sus productos a sus
socios de la cadena de suministro con mayor facilidad. Cuando los trade
marketers saben esta información, la pueden compartir a diferentes segmentos de
la cadena de suministro para respaldar la venta.
Tácticas
pull en Brand marketing
Las
estrategias pull en el sector de bienes de consumo tienen como objetivo
principal crear la demanda para productos a nivel de consumidor. Cuando un
consumidor quiere un producto, los retailers deben tenerlo en stock, y la
demanda se abre camino en la cadena de suministro de forma natural.
Este
tipo de estrategias requieren que una marca tenga un alto nivel de visibilidad
para que los consumidores conozcan estos productos y quieran comprarlos. El
equipo de marketing se asegura que esto suceda al lanzar varios tipos de
iniciativas:
Colaboración
con influencers para generar reconocimiento de marca
Campañas
de publicidad y promociones en medios masivos
Programas
de fidelización de clientes con descuentos exclusivos
Las
ventajas de Location Intelligence: Los equipos de Brand Marketing que trabajan
con datos localizados pueden identificar aumentos en la demanda para ciertos
productos en áreas específicas. Debido a que muchas empresas de
bienes de consumo tienen diferentes artículos en sus portafolios, el poder
saber qué productos y dónde se venden mejor es una excelente manera de lanzar
campañas mejor enfocadas y así capitalizar dichas oportunidades a través de
estrategias pull.
Location
Intelligence, el equilibrio inteligente entre las estrategias push y pull.
Para que
un fabricante de bienes de consumo se convierta en una compañía de
reconocimiento global, como Unilever o Philips, no se puede ignorar la
necesidad de un equilibrio entre las estrategias push y pull. Esta fluidez
entre push y pull es lo que ayuda a una marca a alcanzar, no solo grandes
volúmenes de producción sino también de audiencias.
Sin
embargo, cuando operan en un nivel macro, las empresas de bienes de consumo
tienen la tarea de administrar grandes cantidades de datos procedentes de sus
diferentes stakeholders: puntos de ventas, clientes, portfolios de productos,
etc.
Esto
hace que sea clave encontrar formas de centralizar esta información y darle
sentido a todo. Pero, ¿qué soluciones hay disponibles en el mercado para
resolver el reto de estos volúmenes de información sin conclusiones
accionables?
Algunas
marcas de FMCG están centrando su atención en Location Intelligence debido a su
capacidad para compilar este gran volumen de datos (conocido como Big Data) y
extraer valor e información clave.
Al
agregar el componente de ubicación al Big Data, los especialistas de marketing
de este sector pueden comprender las condiciones del mercado que afectan al
rendimiento de sus productos en diferentes áreas. Ya no es suficiente actuar en
función de la experiencia o la intuición previa, tener datos precisos que
respalden esas decisiones es esencial para promover el crecimiento. Aquí es
donde el uso de la información de big data en el diseño de estrategias push y
pull se convierte en una ventaja competitiva.
Los
profesionales del marketing pueden utilizar esta información para diseñar sus
campañas y conectarse de forma inteligente con los miembros de la cadena de
suministro y los clientes, a través de un enfoque basado en datos. Con Location
Intelligence, es fácil capitalizar la demanda desde la parte superior de la
cadena de suministro hasta el consumidor final. Porque cuando se conoce la
historia detrás de los números, el potencial de comercialización es realmente
ilimitado.
Geo mercados industriales
El marketing industrial se destaca por aplicar los
principios del marketing al tipo de relaciones comerciales características de
los mercados industriales. ¿Cuáles son sus aspectos fundamentales, y cómo se
diferencia del marketing de consumo?
El marketing industrial es la rama del marketing que se
aplica en el sector B2B (Business To Business); es decir, que se utiliza en
empresas que tienen por clientes a otras empresas. Como resultado, el marketing
industrial adopta un enfoque distinto al implementado en los negocios B2C
(Business To Consumers), si bien ambos comparten un aspecto esencial: están
centrados en internet.
En el
sector industrial, los procesos de venta son prolongados, y están basados en
criterios objetivos. La compra de un producto o servicio suele estar a cargo de
profesionales, quienes se encargan de hacer una investigación extensa del
producto o servicio que su empresa necesita, buscando en internet
especificaciones técnicas, certificaciones de calidad, tipo de soporte post
venta, etc.
Por otro
lado, los vínculos entre las partes suelen ser más duraderos que en el sector
B2C, por lo que se pone especial cuidado en cultivar buenas relaciones con los
clientes, proyectando transacciones comerciales a largo plazo.
Esto determina
que el marketing industrial tenga un enfoque consultivo, y esté fuertemente
orientado hacia el asesoramiento de los compradores, proveyendo todos los datos
que necesitan para evaluar un producto y llegar a una decisión informada. Por
otra parte, implica que las acciones de marketing no terminen en la venta, sino
que se extiendan para incorporar estrategias de servicio y comunicación
orientadas a fidelizar la relación con los clientes.
La
evolución tecnológica de la industria y los cambios en los modelos de
producción han dado como resultado una demanda de productos industriales cada
vez más especializada y segmentada. El marketing industrial existe para dar una
mejor respuesta a esta demanda, facilitando las relaciones entre las empresas
vendedoras y compradoras.
Marketing industrial y marketing de
consumo
Los
principios que guían el marketing B2B son los mismos que los del marketing B2C.
Sin embargo, las particularidades de los mercados industriales, usualmente más
orientados a la relación con los clientes, determinan que algunas acciones del
marketing industrial sean distintas a las del marketing de consumo.
¿Cuáles
son las características de los mercados industriales? En su libro Marketing
industrial, Mikel Mesonero y Juan Carlos Alcaide enumeran algunas diferencias
entre el mercado B2B y B2C. Para ellos, en el sector industrial:
El
número de compradores disponibles es menor.
Un
número reducido de compradores concentra la mayor cantidad de compras del
sector.
Existe
una relación estrecha entre compradores y vendedores, que suele extenderse a lo
largo del tiempo.
La
demanda es derivada. Las empresas ofertantes en los mercados industriales
suelen tener poca incidencia en la demanda final de los productos y servicios
comercializados por sus compradores.
La
demanda es inelástica, es decir, poco sensible a las variaciones de precio.
Las
compras son realizadas por profesionales o expertos, cuyas necesidades suelen
ser específicas.
En los
procesos de compra interviene más de una persona, por lo que existen distintos
actores que deciden o condicionan la compra.
Partiendo
de estas características, la especificidad del marketing B2B está en encontrar
más y mejores formas de atender la relación con prospectos y clientes, por un
lado; y por otro, en adoptar un modelo consultivo que pueda satisfacer los
requerimientos específicos de los prospectos en las distintas etapas de su
ciclo de compra, consolidando a una marca como referente en su nicho de
mercado.
Esto
significa que las personas, hoy más que nunca, se han transformado en el centro
del marketing. Y para el mercado B2B, el marketing industrial se ha convertido
en la mejor manera de rentabilizar las relaciones con sus clientes.
Inbound marketing para el sector B2B
Inbound
marketing es una estrategia de marketing digital que toma en cuenta los
intereses y requerimientos específicos de los prospectos, y en base a ellos
desarrolla contenido educacional que les aporte valor. El inbound facilita que
los usuarios y clientes potenciales de una empresa la encuentren más fácilmente
en internet, descubran sus productos, y establezcan, poco a poco, una relación
de confianza con su marca.
El
énfasis puesto en los vínculos con la audiencia lo convierten en un método muy
elegido por empresas B2B en todo el mundo. La diversificación de contenidos
para atender las dudas y problemas de cada prospecto permiten a una compañía
construir relaciones de confianza con sus compradores. El éxito está en el
trabajo conjunto, en cocrear con los clientes y acompañarlos a lo largo de todo
el proceso de compra. En esto, el inbound destaca.
¿Cuáles
son los beneficios de una estrategia de inbound marketing para la industria?
Aumento
del tráfico cualificado hacia el sitio web corporativo.
Aumento
de la generación de leads y oportunidades de venta.
Posicionamiento
de la marca como referente del sector.
Alineación
de los departamentos Marketing y Ventas.
Fidelización
natural de clientes.
Hoy en
día, es raro pensar en un marketing industrial que no tome en cuenta estos
aportes. Naturalmente, existen otras técnicas y metodologías que pueden entrar
en juego, y que suelen combinarse perfectamente con una estrategia de inbound.
La publicidad digital en motores de búsqueda y redes sociales es una de ellas.
Sin
embargo, en el largo plazo, el inbound marketing provee bases sólidas para un
desarrollo sustentable, y esto es algo que las empresas saben priorizar.
Ahora
bien, el valor de marca es uno de los conceptos más importantes y populares del
marketing siendo conceptualizado por primera vez en la obra de Keller (1993) a
partir de su relación con la creación de marcas fuertes y sus retornos en el
largo plazo, por lo cual hoy en día constituye una línea de actuación
prioritaria para las empresas (Ortegón, 2013). Formar marcas fuertes incluyendo
el nombre y actuación de las empresas se convierte en una de las cuestiones
principales para la estrategia empresarial en el ámbito del marketing
industrial.
Para
Backhaus (2008), el valor de marca concebido desde el marketing industrial
cumple una función estratégica al reducir el riesgo porque ayuda a la
orientación, preselección y comunicación del comprador. Por otra parte, da
información de la calidad percibida en la eficiencia a la hora de resolver
problemas y cumplimiento de expectativas de calidad hacen que la marca de la
compañía tenga un efecto positivo sobre las intenciones de compra.
Diversos
autores observan que la marca de las compañías está adquiriendo un mayor
protagonismo en los mercados industriales en los últimos años, especialmente al
ser un factor relevante que interviene en el proceso de toma de decisiones y
compra (Glynn, 2004; Low & Blois, 2002; Mudambi, 2002).
Sin
embargo, las contribuciones sobre el valor de marca en mercados B2B son
escasas. En este sentido, las investigaciones disponibles en marketing se han
concentrado mayormente en mercados de consumo masivo en comparación a mercados
industriales (Cova, 2008; Dwyer, 2007; Lapierre, 2000; Ulaga, 2001; Flint,
1997). Principalmente asociados estos últimos al branding Industrial (Aaker,
1991; Breivik, 2000; Keller, 2008; Low & Blois, 2002; Mudambi, 1997), las
relaciones Business to Business (Herbst, 2011; Chernatony, 2011; Daslav, 2003;
Mudambi, 2002), y la gestión de elementos de la marca (Aaker, 1991, 1996;
Palacio, 2008; Tuominen, 1999; Beverland, 2007; Colmenares, 2001; Herbst,
2011), descuidando el concepto de valor de marca en el contexto del marketing
industrial.
Explorar
la conciencia de marca, la imagen de los proveedores, entender la influencia
del valor de marca y así determinar la importancia de desarrollar marcas
fuertes se convierte en uno de los propósitos fundamentales de la gestión
estratégica de las compañías. Para Mudambi (1997), el desarrollo de la marca
consta de cuatro componentes: el rendimiento del producto, la eficiencia en la
distribución o pedido y entrega, la eficiencia del servicio postventa, y el
rendimiento de la empresa.
El
concepto de valor de marca es generalmente atribuido a Keller (1993), quien lo
define en términos de efectos exclusivos atribuidos a la marca, es decir, una
determinada marca específica es responsable por el resultado del desempeño del
producto, obteniendo otro resultado en caso fuese atribuida otra marca, que
para la presente investigación corresponde a la marca de las compañías
industriales también denominadas proveedores de máquinas (Ortegón, 2014).
En su
texto (Aaker, 2003), afirma que existen muchas ventajas para que una empresa
tenga una marca fuerte, pues brinda una importante ventaja competitiva, al
establecer una barrera que evita que los consumidores cambien de marca. Por
este motivo, la medición del valor de marca y la identificación de los
elementos esenciales de su gestión pasan a ser considerados puntos
fundamentales en el área de marketing.
Dentro
de los mercados industriales, queda demostrado que el concepto de valor de
marca es resultado de los atributos de calidad de marca de los productos que la
empresa ofrece sumados a la reputación que el fabricante ha podido construir
durante el tiempo y que le transfiere al producto, que según Palacio (2008)
también repercute sobre la satisfacción de los clientes.
Sistemas de georreferencia
La georreferenciación es la técnica de posicionamiento
espacial de una entidad en una localización geográfica única y bien definida en
un sistema de coordenadas y datos específicos. Es una operación habitual dentro
de los sistemas de información geográfica (SIG) tanto para objetos ráster
(imágenes de mapa de píxeles) como para objetos vectoriales (puntos, líneas,
polilíneas y polígonos que representan objetos físicos).
La Georreferenciación según Fallas, (2011), es un proceso
que consiste en asignar coordenadas cartográficas a una imagen utilizando
puntos de control cuya posición se conoce tanto en la imagen como el sistema de
coordenadas. Para realizar este proceso es esencial utilizar los sistemas de
coordenadas, los cartesianos, elipsoidales y geográficos.
La
georreferenciación es un aspecto fundamental en el análisis de datos
geoespaciales, pues es la base para la correcta localización de la información
de mapa y, por ende, de la adecuada fusión y comparación de datos procedentes
de diferentes sensores en diferentes localizaciones espaciales y temporales.
Por
ejemplo, dos entidades georreferenciadas en sistemas de coordenadas diferentes
pueden ser combinables tras una apropiada transformación afín (bien al sistema
de coordenadas del primer objeto, bien al del segundo).
Sistemas
de coordenadas y datum geodésicos
Los
sistemas de coordenadas pueden desglosarse y representarse en dos grandes
grupos de gran importancia:
Sistemas
de coordenadas geográficas, si la entidad es descrita en términos de
coordenadas latitud-longitud asociadas a un datum geodésico específico. El más
común y extendido es el World Geodetic System 84 (WGS84), aunque en proyectos
europeos se promueve el uso del European Terrestrial Reference System 89
(ETRS89).
Sistemas
de coordenadas proyectadas, si son coordenadas referidas a un plano en el cual
se ha proyectado parte de la superficie terrestre modelada con un datum. Dado
que no es posible una proyección sin distorsión entre una superficie elipsoidal
y un plano, estos sistemas de coordenadas se restringen a regiones
suficientemente pequeñas para minimizar estos efectos. Uno de los sistemas más
comunes es el sistema de coordenadas universal transversal de Mercator (UTM).
La
transformación a coordenadas de mapa
Uno de
los objetivos principales en el ámbito de la georreferenciación es la
generación de funciones que permitan convertir las coordenadas originales de
una imagen en coordenadas de mapa. Estas coordenadas de mapa se caracterizan
porque la separación entre dos píxeles se mantiene constante en toda la imagen,
y una georreferenciación de este tipo queda perfectamente definida a través de
únicamente cuatro parámetros:
Las
coordenadas plan métricas del píxel situado en la esquina superior izquierda.
La
longitud asociada a cada píxel en el sentido de avance de filas y columnas.
Este
método es el empleado internamente por el formato de imágenes georreferenciadas
GeoTIFF. No existe una manera unívoca para almacenar en qué sistema están
expresadas las coordenadas que describen la ventana geográfica: los métodos más
habituales son su código EPSG o su Well Known Text (WKT).
Esta
definición de las ventanas geográficas es especialmente útil a la hora de
superponer datos ráster con otros tipos de información cartográfica (por
ejemplo, vectores), o al ajustar imágenes en estudios multitemporales o en
mosaicos.
Métodos
de georreferenciación
Se
pueden distinguir dos métodos principales de georreferenciación:
La
georreferenciación orbital, en la que se modelan las fuentes de error
geométrico conocidas (la curvatura terrestre, la distorsión panorámica, la
rotación terrestre, etc.) y se aplican transformaciones inversas que corrijan
estos errores intrínsecos y sistemáticos de forma automatizada. Tiene la
principal ventaja de que no necesita intervención humana una vez que es
implementado, pero puede dar lugar a grandes errores en las coordenadas de las
imágenes de satélite si su sistema de posicionamiento no tiene la suficiente
precisión (problema que ha disminuido con la llegada de los sistemas de
navegación modernos).
La
georreferenciación por puntos de control, en la que a partir de un conjunto de
puntos bien identificados en la imagen y de los que se conocen sus coordenadas
se calculan las funciones de transformación (lineales, cuadráticas) que mejor
se ajustan a estos puntos. Para que esta georreferenciación resulte
satisfactoria es necesario elegir de forma apropiada los puntos de control (en
número, ubicación y distribución). Se trata, pues, de un proceso manual en el
que se requiere intervención humana. Ofrece mayor exactitud cuándo se trabaja
en zonas donde es posible identificar bien los puntos conocidos.
Métodos
de remuestreo
Las
técnicas de remuestreo permiten determinar cuál es el valor de nivel digital de
la imagen original que debe tomar cada píxel de la imagen georreferenciada, y
se basan en los comunes métodos matemáticos de interpolación. Las más
habituales son:
El remuestreo
por vecino más próximo, en el que se asigna el nivel digital del píxel original
con coordenadas más próximas a las del píxel georreferenciado. Es el método más
rápido y se emplea fundamentalmente para remuestrear datos discretos, dado que
conserva los valores originales. En el remuestreo puede haber píxeles
originales que no sean asociados a ningún píxel georreferenciado.
El
remuestreo por interpolación bilineal, que calcula el valor del píxel
georreferenciado como una media ponderada de los cuatro vecinos más próximos en
la imagen original. Es útil para magnitudes continuas y lleva asociado
intrínsecamente un suavizado de los datos originales en la imagen
georreferenciada.
El
remuestreo por convolución cúbica, en el que se asigna al píxel georreferenciado
su valor en la curva que mejor ajusta los 16 vecinos originales más próximos.
Es apropiado para magnitudes continuas, aunque pueden aparecer valores fuera
del rango del ráster original, y además el tiempo de procesado es mayor que en
los casos anteriores.
El
remuestreo por mayoría, en el que el píxel georreferenciado toma el valor que
más se repite en una ventana en torno a su vecino más próximo en la imagen
original.
El
remuestreo de Lanczos, que en la asignación del valor en el píxel georreferenciado
emplea el filtro de convolución de Lanczos. Es de gran utilidad cuando en el
remuestreo es necesario que los datos no sufran suavizado y exista conservación
local del contraste de la imagen.
Geolocalización
de clientes aplicada al marketing geográfico
La
geolocalización de clientes para el marketing geográfico consiste en la
asignación de coordenadas espaciales a dichos clientes, con el fin de
representarlos en mapas, o medir relaciones espaciales con otros agentes
relevantes: puntos de venta propios, competencia, accesos, transportes.
Diferenciamos
dos maneras de georreferenciar a un cliente en el marketing geográfico:
geolocalización
en su dirección postal: donde el cliente vive, o trabaja
geolocalización
en su ubicación puntual en un momento dado, de manera dinámica: por donde ahora
mismo está pasando. Es el enfoque de marketing de LBS (Location Based Services)
Geo
codificación de clientes por portal
Requiere
cruzar la dirección postal con cartografía de portales, donde para cada tripla
municipio-calle-nº portal se conocen sus coordenadas. Es el nivel más preciso,
de más detalle, indicado para análisis muy finos para negocios a pie de calle,
en estudios de marketing geográfico para retail, farmacias, banca, restauración.
Por
requerir de cartografía detallada y completa, tradicionalmente ha sido un
método de georreferenciación caro y complejo. Pero con la proliferación de
servicios web de mapas como Google maps, proyectos de mapas colaborativos como
OpenStreetMaps, y el propio descenso de coste de la cartografía propietaria
tipo TomTom, hoy en día es asequilble.
Si se
trata de un número modesto de clientes, y la calidad de los datos es
suficiente, se pueden usar recursos gratuitos como se describe en How To Make a
Web Map from a List of Addresses in a Spreadsheet. Arcgis online ofrece también
geocodificación hasta 1.000 registros con su cuenta gratuita, de uso no
comercial. Y el software GIS gratuito suele incluir plugins de geocodificación.
Para grandes volúmenes podremos recurrir a proveedores especialistas en
asignación de coordenadas o usar servicios online de geocodificación.
Geocodificación
de clientes por sección censal
Es la
menor unidad administrativa para la que se difunden datos estadísticos
detallados, con 1.500 habitantes de media, y una alta homogeneidad de tamaño y
características sociodemográficas. Identificar la sección a la que pertenece
una dirección requiere cruzar ésta con el Callejero del censo Electoral del
INE, unas tablas de considerable tamaño y complejidad, aunque el proceso de
cruce en sí es sencillo.
Geocodificación
de clientes por código postal
Es la
aproximación más sencilla, siempre que las direcciones de clientes tengan
informado este código, ya que no requiere procesos intermedios. Todos sabemos
nuestro código postal, y por ello nos lo preguntan en las líneas de caja de
muchas grandes superficies. Cruzado con la población por código postal, nos da
la penetración geográfica de clientes.
Sin
embargo, adolece de escasa precisión en proyectos de retail, por lo general,
siendo válido sobre todo en geomarketing para centros comerciales, grandes
superficies, equipamientos públicos como hospitales, universidades.
Es
importante tener en cuenta que, en todos los métodos anteriores, es necesario
un proceso de normalización de direcciones, o adecuación de las direcciones de
los clientes a las normas fijadas, normalmente, por el Instituto de Estadística
de cada país. Este proceso es clave para la consecución de buenos resultados en
la posterior asignación de coordenadas.
Geolocalización
de clientes en mallas a medida
Finalmente,
se puede optar por diseñar mallas específicas para las diferentes necesidades,
que permitan:
definir
la granularidad exacta que los análisis demandan.
facilitar
procesos de georreferenciación y migración entre niveles geográficos.
simplificar
las geometrías y aligerar así los cálculos espaciales.
Aplicaciones
del geo posicionamiento de clientes
Un
sistema experto de geolocalización de clientes tiene múltiples aplicaciones.
Las más habituales se pueden resumir en:
Estudio
de procedencia geográfica de clientes, midiendo la capacidad de atracción real
de los puntos de venta, y el negocio aportado por las diferentes zonas. Es
habitual en retail, banca.
Cuota
geográfica, comparando los clientes que provienen de cada zona con la presencia
del target en la misma.
Cobertura
geográfica de la red, identificando zonas suficientemente cubiertas y zonas con
carencias, de cara a establecer nuevos puntos de venta o acciones de marketing
Cuota de
cliente, enriqueciendo los datos de cada cliente con el perfil sociodemográfico
o potencial de demanda en su micro zona de residencia. Así, se puede estimar el
nivel de renta de un cliente en función de la renta media en su sección censal.
O su gasto total en libros, que se comparará con el gasto en libros. Es una
aplicación habitual en e-commerce, venta directa, banca online.
Enriquecimiento
de datos. A partir de dónde vive un cliente, se puede inferir características
sociodemográficas, tipo de hogar, vivienda, renta del hábitat, densidad de
población, oferta comercial, urbano vs diseminado. Es muy útil, por ejemplo,
para el análisis avanzado de clientes online, pues saber el nivel de renta, o
tipo de barrio de donde nos llegan más clientes online es fantástico para hacer
campañas online, decidir puntos de recogida, costes de entrega, etc.
Sistemas de distribución física
La competitividad
empresarial permite asegurar la supervivencia de las empresas en el mercado a
largo plazo, en todos los segmentos a los cuales se quiera acceder con los
productos, en el contexto local y también internacional.
Una de
las estrategias para lograr esta competitividad es la acertada planificación de
la distribución física internacional, en cuanto a los costos y las actividades
involucradas en el proceso, teniendo en cuenta que dentro de la cadena
logística representan un rubro representativo. Esta planificación se
materializará en reducción de costos, optimización de inventarios, mejora en
los niveles de servicio al cliente, optimización de rutas de transporte y
adecuada selección de medios y modos de transporte.
La
adecuada gestión de la distribución física internacional se traduce en un
correcto flujo de materiales y flujo de información, teniendo en cuenta que el
flujo de materiales requiere un conocimiento previo de todas las actividades
necesarias para lograr que el producto llegue en óptimas condiciones a su
destino internacional y el flujo de información requiere que la empresa realice
su planeación logística siendo coherente con las necesidades y tendencias de la
demanda en el contexto global.
La
distribución física internacional es el proceso logístico que se desarrolla en
torno a situar un producto en el mercado internacional cumpliendo con los
términos negociados entre el vendedor y el comprador. (Orlando, J., 1997).
Es de
anotar que la Distribución física Internacional posee innumerables variables y
factores que se traducen en costos que en ocasiones pueden estar ocultos. Para
esto, ese hace necesaria la intervención y asesoría de agentes de aduana y
operadores logísticos que soporten procesos en los cuales, en varias ocasiones,
los empresarios no poseen experiencia, teniendo en cuenta que los riesgos de
deterioro, pérdida de clientes, rentabilidades y destrucción de valor son
elevados.
Las
decisiones en la distribución física internacional no sólo involucran aspectos
importantes como el costo, hay variables que pueden garantizar el éxito o no de
la operación logística internacional, como: empaque, embalaje y unitarización de
la carga, además del conocimiento pleno del tipo y naturaleza de la carga que
se exportará y de todas las condiciones físicas necesarias para garantizar que
el producto llegará a su cliente de acuerdo a los parámetros pactados.
Interacción
entre distribución física y marketing
Existen
4 conceptos que revalorizan un producto: forma, lugar, posesión y tiempo.
El
concepto de la forma es la transformación de las materias primas en bienes que
satisfacen necesidades. El marketing participa de la creación del concepto de
forma por cuanto revela las preferencias del consumidor. El bien debe enviarse
al lugar requerido por el consumidor (utilidad de lugar), cuando el consumidor
necesite comprarlo (utilidad de tiempo) y procurando que la transacción sea
ventajosa para el comprador y vendedor (utilidad de posesión).
La
distribución física se relaciona con los conceptos de tiempo y lugar, y
garantiza que un producto específico este en el lugar adecuado en el momento
oportuno.
La
dirección de marketing y la distribución física
Producto
El
sistema de apoyo de la distribución física debe diseñarse con vista a entregar
el producto correcto, en el lugar adecuado y en el momento oportuno al menor
costo posible, dentro del nivel programado de servicio al consumidor.
Si no se
alcanzan estos objetivos, la empresa tendrá costos adicionales. El primero,
costo de falta de stocks, genera perdida de ventas e incluso de clientes. El
segundo, se produce cuando una empresa embarca el producto equivocado.
Promoción
Quien
visite una tienda con el propósito de adquirir un artículo ampliamente
promocionado y descubra que no hay existencias, experimentara el impacto de la
desconexión existente entre la distribución física y los programas de
distribución.
Precio
Cualquier
deficiencia en la distribución física alcanzara al consumidor con precios más
altos o mala calidad del producto. Unos costos de distribución más bajos pueden
traducirse para el consumidor, en una disminución de precios y en una expansión
del mercado.
La
Distribución Física
Es
posible ofrecer al consumidor potencial una distribución física eficiente como
una de las mayores ventajas competitivas de la compañía.
El
servicio al consumidor como ventaja competitiva
Influencia
en los beneficios y oportunidad de mercado
Relaciones
proveedor-consumidor
Fuerzas
del mercado que influyen en la distribución física
Cambios
geográficos.
Desarrollo
de nuevos productos
Transporte
y tecnología de la carga unitaria.
Marketing
internacional
Competencia
Presión
en los canales de distribución.
Misión
de la distribución física en una empresa
La
misión de la distribución física en una empresa es desarrollar un sistema que
materialice la política de servicios al cliente establecido por la compañía al
costo más bajo posible.
Integración
del sistema fundamental
El
sistema de distribución física se relaciona especialmente con el apoyo a los
sistemas de producción y marketing. Este apoyo comprende dos factores: nivel de
ejecución de los servicios de entrega y el costo. Por consiguiente, se trata de
hallar un equilibrio entre la ejecución y el costo de forma que se obtenga la
rentabilidad deseada.
Ejecución
de la Distribución Física
La
ejecución total se mide con respecto al tiempo y la consistencia. La medida del
tiempo se refiere al tiempo total transcurrido desde que se recibe el pedido
del cliente hasta que se efectúa la entrega de la mercancía en condiciones
satisfactorias.
La
consistencia es más valiosa que la rapidez.
Costo de
la Distribución Física
Los
costos de la distribución física dependen de la política de servicios fijada
por la compañía. Las cualidades de ejecución rápida y consistente tienen sus
propios costos, y cuanto más destacados sean, mayor será el costo del sistema
logístico.
Análisis
del costo total
El costo
total es una medida de todos los gastos necesarios para cumplir las políticas
de ejecución de servicios programadas en el sistema de distribución física.
Equilibrio
del sistema de distribución física
El mejor
equilibrio entre la ejecución y el costo de la distribución física es aquel que
se basa en unos niveles de ejecución razonables y en unos costos realistas.
Costos
de la distribución
La
necesidad de controlar los costos de distribución se vuelve más apremiante ante
las presiones ocasionadas por los competidores y los clientes.
Los
factores de los costos de la distribución, que incluyen tanto los costos de la
distribución de los fabricantes como los márgenes de utilidad de los
revendedores, moldean de manera significativa las estructuras de los canales.
Para los
productores; la administración de los costos de distribución, significa
controlar dos clases de costos: los gastos realizados directamente, o sea,
venta personal, promoción, recepción y procesamiento de pedidos y los márgenes
de utilidad de los revendedores.
La administración
de los costos de la distribución no solo se limita a los factores que afectan
el costo eficiencia, medido en términos de las razones entre gastos e ingresos
por ventas. Comprende así mismo el costo eficacia, o sea, las relaciones entre
el costo eficiencia, los ingresos por ventas y los márgenes de utilidad de las
ventas.
Las
medidas relevantes del costo eficacia son la participación en el mercado y las
utilidades conseguidas con las líneas de productos.
Centros de actividad
Una buena gestión en los centros de distribución depende
del conocimiento que las directivas tengan del tipo de estructura para el
almacenamiento que posee la empresa; esto es principalmente conocer si la
compañía tiene un centro de distribución (Cedi), o si tiene un almacén o una
bodega.
El
Centro de Distribución (Cedi) se puede definir como el lugar físico (SKU´s:
Stock Keeping Units) donde una o varias empresas almacenan diferentes tipos de
mercancías o materias primas, ya sean fabricadas por ellas o adquiridas a un
tercero. En estos espacios, o SKU’s, se manejan dimensiones que pueden ir desde
muy grandes (pallets con mercancía) hasta unidades sueltas.
Normalmente
los centros de distribución no se encuentran en las propias instalaciones de la
empresa, sino fuera de ellas, en áreas de fácil acceso y preferiblemente cerca
de autopistas, aeropuertos o puertos; esto facilita un rápido recibo y despacho
de la mercancía que administran.
Los
centros de distribución cumplen funciones no solo de depósito de mercancías,
sino también sirven como agentes aduaneros. Asimismo, realizan operaciones
productivas en su interior como, por ejemplo, procesos de reempaque (Frazelle,
2002).
Por otro
lado, el almacén se puede definir como el espacio físico de una empresa en el
que se almacenan productos terminados, materias primas o productos en proceso.
No es tan grande como el anterior y se encuentra en las instalaciones de la
compañía; solo se destina para almacenaje sin ningún otro tipo de labor. Por
último, se encuentra la bodega, espacio físico que la empresa dedica para
almacenar todo tipo de mercancías.
Normalmente
es el espacio desde donde los almacenes de retail (supermercados) surten los
productos que irán a las diferentes estanterías que poseen. Esta estructura de
almacenamiento se encuentra en las instalaciones de la empresa.
Una vez
que se identifica el espacio físico que la empresa posee para almacenar las
mercancías, se debe tener en cuenta los siguientes aspectos para poder llevar a
cabo una buena gestión de almacenamiento:
1 qué
tipo de almacén debe tener la empresa.
2 qué
perfil de actividades tiene el almacén.
3 qué
operaciones se llevarán a cabo en el almacén o centro de distribución.
4 cómo
medir de qué manera se está administrando el Cedi, almacén o bodega.
5 cuál
es el Layout del almacén, cedi o bodega.
6 qué
tipo de equipos de manejo de materiales y de almacenamiento se usan en el
centro de distribución, almacén o bodega.
(Bartholdi
III, 2009). Es importante aclarar que no importa si la empresa maneja un Cedi,
un almacén o una bodega, la pregunta que siempre se debe responder es por qué
su empresa requiere almacenar mercancías (Frazelle, 2002). Y una respuesta a
esa interrogante puede ser para dar un mejor servicio al cliente.
Una
tarea muy importante de las gerencias de las empresas, especialmente de la
dirección logística, es evaluar el funcionamiento de su centro de distribución
en cuanto a indicadores de gestión usados. Estos pueden ser la calidad y
exactitud en el inventario, la rotación de la mercancía, los costos de
almacenamiento.
Junto
con la dirección de producción, se debe evaluar si el sistema productivo que
tiene la empresa, ya sea para inventario o sobre pedido, puede ser apoyado por
el almacén. Tal como lo mencionan Van Der Veeken y Rutten (1998), la medición
de los costos en el almacén es un aspecto clave para evaluar el desempeño de
las diferentes actividades que se llevan a cabo en ese espacio; ellos sirven
para reforzar los planes de mejoramiento de las condiciones operativas y administrativas
del almacén.
Adicionalmente,
el estudio, análisis y mejoramiento de las condiciones de almacenamiento de los
productos que faciliten su ubicación y selección permite a las empresas a
manejar mejores niveles de servicio al cliente. Dicha situación redunda en un
cliente más satisfecho; y un cliente satisfecho lleva a que la empresa, desde
su servicio de almacén, tenga un mejor desempeño administrativo y se logren
mejores niveles de calidad en toda la organización. (Dresner & Xu 1995).
Tipos de
almacenes
Es
importante distinguir los diferentes tipos de almacenes. Una vez reconocido el
tipo, se puede determinar si la empresa está haciendo un buen uso de sus
instalaciones y sí sus productos se están almacenando correctamente. Según
López (2006), los tipos de almacenes más comunes son los siguientes:
Almacén
abierto (Al aire libre): Estos espacios se usan para almacenar a la intemperie
productos a granel no perecibles, o productos terminados que no se deterioren
con la acción del medio ambiente. Por ejemplo, se pueden almacenar vehículos
que salen de la línea de ensamblaje de las fábricas y están a la espera de ser
despachados hacia los diferentes concesionarios.
Almacén
de distribución: es el espacio que se utiliza para almacenar mercancías,
especialmente productos terminados. que surten a las grandes cadenas de retail.
Estos almacenes importan y compran mercancías en el mercado nacional y las
despachan sobre pedido a las diferentes tiendas por departamentos que atienden.
Por
ejemplo, una cadena de almacenes al detalle con muchos almacenes distribuidos
por toda una ciudad necesita surtir atún enlatado. El almacén de distribución
lo importa, lo almacena y lo distribuye a cada punto de venta de acuerdo con
los pedidos, sin que la empresa solicitante tome parte en dicha compra e
importación. La tienda por departamentos tampoco administra el inventario, solo
hace el pedido y paga por el producto que le solicitó al almacén de
distribución.
Almacén
logístico: este tipo de almacén se caracteriza por no tener inventario de
mercancías durante largos períodos de tiempo. Su función es la de distribuir
los productos o mercancías, y no la de almacenar. Por lo tanto, su principal
característica es su eficiente tiempo de entrega y su confiabilidad. Un ejemplo
de este tipo de almacén pueden ser los diferentes centros de recibo y
distribución de carga ligera de cualquier Courier (FedEx, UPS, etc.). Estos
depósitos almacenan temporalmente los productos mientras se organizan y cargan
para ser enviados a su destino.
Almacén
general de depósito: este espacio sirve para guardar todo tipo de mercancías o
de productos terminados y cualquier persona ya sea natural o jurídica puede
hacer uso de sus servicios. Su tarea es almacenar y las empresas acuden a ellos
cuando no tienen espacio suficiente o cuando es más rentable arrendar un
espacio para almacenar que mantener las mercancías en sus empresas.
En los
almacenes generales de depósito normalmente se cobra por metro cuadrado
almacenado. También funcionan como sociedades de intermediación aduanera, lo
que significa que sirven a las empresas no solo como lugar de depósito de las
mercancías, sino como agentes para realizar todos los trámites legales ante los
respectivos gobiernos para internar mercancía de importación.
Almacén
central y regional: Un ejemplo de estos dos tipos de almacenes es el
almacenamiento que se realiza en una embotelladora de refrescos. Por lo general
está ubicado en un lugar cercano a la planta de embotellado o al interior de la
misma empresa. Estos almacenes centrales surten a los diferentes almacenes
regionales ubicados en otros municipios, lejanos al centro de embotellamiento
de los refrescos. Habitualmente, el almacén central maneja SKU’s de gran
tamaño, por lo general pallets o estibas de mercancía; en cambio el regional
maneja productos en SKU’s más pequeños, tales como cajas o unidades sueltas.
Para que
un almacén adquiera un nivel competitivo debe ser visto no como el lugar donde
permanecen las mercancías, sino como un centro de distribución y consolidación
de productos en donde se realizan labores mucho más complejas y de mayor
responsabilidad sobre el producto final (Marín, 2000).
Adicionalmente,
el concepto de rentabilidad se ha vuelto muy importante; por tanto, una
adecuada gestión de los centros de distribución optimiza el uso del espacio de
almacenamiento, reduciendo los productos obsoletos y disminuye la cantidad de
inventarios que se tiene almacenada. Para ello, las empresas deben contar con
un mínimo de productos almacenados para poder funcionar (López, 2006). En otras
palabras, ellas requieren comprender de un almacén de materias primas, un
almacén de productos terminados y, de un almacén de productos en proceso.
Perfil
de las actividades de almacenamiento
El
perfil de las actividades de almacenamiento consiste en el análisis sistemático
de las actividades que se llevan a cabo en el almacén por producto y por pedido
(Frazelle, 2007). Esto quiere decir que la empresa debe evaluar en cada
posición de almacenamiento1 y el número de veces que un artículo se visita o se
recoge en un período de tiempo, que generalmente es mensual.
Operaciones
que se realizan en el almacén
Una
buena gestión en los centros de distribución también requiere que los niveles
directivos conozcan en detalle qué tipo de operaciones debe realizar su
almacén. Una buena evaluación puede identificar si se están llevando a cabo más
tareas de las que son necesarias y usando recursos en tareas que no son de su
propia labor. A continuación, se presenta una breve descripción de las
diferentes tareas que se desarrollan en un centro de distribución:
Recibo y
descargue: una vez que arriba el vehículo al muelle de descarga o de carga se
desarrollan todas las operaciones para recibir o despachar la mercancía desde y
hacia el vehículo.
Movimiento
y almacenamiento: consiste en todas las operaciones que se hacen para llevar la
mercancía a su posición de almacenamiento, y desde este lugar hasta los muelles
de carga.
Recogida
(order picking): consiste en recoger la mercancía en la posición de
almacenamiento de acuerdo con los requerimientos de los clientes o de quien
solicite el pedido.
Empaque
y cargue: una vez recogida la mercancía de su posición de almacenamiento se
procede a empacarla o a embalarla (formar un pallet) de acuerdo con los
requerimientos del pedido.
Mantenimiento,
sanidad, seguridad: son tareas de apoyo a las labores del almacén. Estas son
tareas necesarias y de apoyo para la administración del almacén.
Control
de vehículos (recibo y despacho): consiste en programar y coordinar las fechas,
las horas, los puertos de llegada y salida de los vehículos para dejar y llevar
la mercancía
Manejo
de retornos: consiste en administrar las devoluciones por calidad, por
sobrantes o por obsoletos que se dan al interior del centro de distribución o
que lleguen de terceros a quienes se les envió mercancía.
Cada una
de estas operaciones, que se efectúan en un centro de distribución, debe ser
analizada por la dirección para detectar desperdicios que se puedan generar en
ella. Se entiende por desperdicios todas aquellas actividades que no agregan
valor al proceso productivo o de servicios (Imai, 1998). Este análisis de los desperdicios,
que se puedan dar en cada una de las tareas, es lo que define a una buena
gestión en el centro de distribución y lo lleve paso a paso a convertirse en un
almacén de clase mundial (Marín, 2000).
Cada una
de estas operaciones, que se efectúan en un centro de distribución, debe ser
analizada por la dirección para detectar desperdicios que se puedan generar en
ella. Se entiende por desperdicios todas aquellas actividades que no agregan
valor al proceso productivo o de servicios (Imai, 1998).
Este
análisis de los desperdicios, que se puedan dar en cada una de las tareas, es
lo que define a una buena gestión en el centro de distribución y lo lleve paso
a paso a convertirse en un almacén de clase mundial (Marín, 2000).
Otras
consideraciones para una buena gestión en los almacenes
Otros
aspectos que deben considerarse para una buena gestión de almacenamiento es
evaluar el tipo de equipos que el centro de distribución utiliza para el manejo
de materiales y de almacenamiento. Como se mencionó anteriormente, el factor
principal a ser evaluado es el perfil de actividad del producto que se
almacena; en otras palabras, a mayor perfil de actividad, mayor rotación. En
tal sentido, lo que se requiere, entonces, es tener fácil acceso al material y
capacidad de movimiento desde la posición de almacenamiento hasta los muelles
de carga.
El
desarrollo de una buena gestión en los centros de distribución comprende los
siguientes pasos que son importantes de tener en cuenta: Primero, definir cómo
es el perfil de actividad de cada producto. Una vez definido este paso, se
procede a evaluar si los productos están almacenados en la posición correcta
dentro del espacio para obtener las mayores ventajas de las ubicaciones en que se
localicen.
Las
ubicaciones de los productos son relevantes para optimizar el fácil acceso al
inventario y lograr una mayor utilización de los equipos de manejo de
materiales. Estas condiciones ayudan a que los productos y las herramientas se
utilicen en su máxima capacidad (Frazelle, 2007).
Ejecución de la distribución física
El mercado ha
requerido de las organizaciones, eficiencia, eficacia, creatividad y agilidad,
para ser competitivo y definir sus estrategias encaminadas a la sostenibilidad
del negocio.
El advenimiento de la globalización promovió en las
organizaciones la busca incesante de la competitividad, obligando a las
empresas a salir de un estado de ventajas comparativas a uno de ventajas
competitivas. Todavía, las organizaciones que están en la vanguardia de sus
sectores y que son consideradas exitosas son aquellas que efectivamente
desarrollan sus competencias esenciales procurando ofrecer un patrón de
excelencia en bienes y servicios y se preocupan por su estrategia y por la
fuerza de trabajo.
El mercado ha exigido de las organizaciones un
conjunto de características que abarcan: eficiencia, eficacia, dinamismo,
creatividad, agilidad, flexibilidad y que posean visión holística, que sean
competitivas y que tengan sus estrategias definidas, buscando la
sustentabilidad del negocio.
Las
organizaciones en lugar de concentrarse en las condiciones del sector, deberían
concentrarse en las competencias esenciales de sus empresas y utilizar las
habilidades, los procesos y las tecnologías para crear ventaja competitiva
sustentable en su cadena de valor. Desarrollando y manteniendo competencias es
la manera por la que los dirigentes conseguirán sostener las ventajas
competitivas de sus organizaciones.
En los
últimos 20 años se observa la importancia y destaque que la logística viene
alcanzando, así como su evolución, principalmente impulsada por el avance de la
tecnología de la información, nuevas técnicas de gestión, etcétera.
(D.J.
Bowersox, D.J. Closs, M.B. Cooper and J.C. Bowersox 2013) relacionan a la
logística con el marketing, definiéndola como el proceso de gestionar de manera
estratégica la adquisición, traslado y almacenaje de materiales, piezas y
productos acabados, juntamente con el flujo de informaciones, por medio de la
empresa y de sus canales de marketing, de modo de maximizar el lucro, actual y
futuro, mediante el atendimiento de los pedidos con un bajo costo. No existe
una única definición para conceptualizar la logística, que sea aceptada por
todos los investigadores de la materia. Lo importante es que las empresas sepan
que ella está presente en el mundo empresarial y que los profesionales deben
entender su objetivo, que "es tornar disponibles productos y servicios en
el lugar donde son necesarios, en el momento en que sean deseados".
La
logística puede ser considerada la gestión estratégica de la adquisición,
traslado y almacenaje de materiales y productos acabados, sus informaciones
relacionadas, mediante los canales de distribución, maximizando el lucro
presente y futuro.
En
resumen, la logística tradicional se refiere a actividades como embalaje,
transporte, carga, descarga y almacenaje, etc. Además, la logística moderna
reafirma el concepto de gestión de logística integrada y su implementación. Es
importante resaltar que la logística moderna debe ser entendida como el medio
para la adquisición, la producción y la operación de todo el proceso hasta la
entrega al consumidor.
No
obstante, hay una serie de definiciones comúnmente aceptadas de logística hoy
en día. Una definición muy completa y simple es la de las "7 Cs de la
Logística", que define la logística como asegurar a disponibilidad del
producto correcto, en la cantidad correcta y condición correcta, en el lugar
correcto, a la hora correcta, para el consumidor correcto, al costo correcto.
Una
segunda definición es aquella que fue adoptada por el Council of Logistics
Management, que define la logística como: la parte del proceso de gestión de la
cadena de suministros que se ocupa efectivamente de planear, implementar, y
monitorear el almacenamiento y flujo directo y reverso de bienes, servicios y
todas las informaciones relacionadas a ellos, entre el punto de origen y el
punto de consumo, con el objetivo de satisfacer las expectativas del
consumidor. Igualmente, (M. Christopher 2011) declara: Logística es el proceso
de gestión estratégica de la adquisición, traslado y almacenaje de materiales,
piezas y stocks finales (y los flujos de información relacionados) por medio de
la organización y sus canales de marketing, de tal forma que la rentabilidad
actual y futura sean maximizadas mediante el cumplimiento rentable de órdenes.
Finalmente,
una definición mucho más simple de logística es la ofrecida en (R.V. Delaney
1991), que es la siguiente: Logística es la gestión de inventario en movimiento
y en reposo y el objetivo del gerente de logística es lograr alcanzar el menor
nivel de inversión en inventario de modo de asegurar la atención al cliente y
el mantenimiento de una producción eficiente.
Logística
de entrada
Las
rutas o protocolos de entrega basadas en las redes de logística de entrada
(inbound Logistics) son usadas por varias empresas cuyos abastecedores están
distribuidos ampliamente para reducir los costos mediante la consolidación de
mercancías transportadas para un mismo destino.
Gestionar
los flujos de materiales en esas redes es una tarea compleja, especialmente si
se deben concentrar los efectos de sinergia en el ramo principal para reducir
los costos y la polución ambiental. Una técnica para disminuir la sobrecarga en
una dirección es el uso de perfiles de entrega, que proveen una frecuencia de
entrega fija para cada abastecedor y facilitan la planificación para los socios
de la cadena de suministros. La selección de un perfil de entrega tiene efectos
tanto sobre el resultado económico como ecológico del sistema de transporte y,
por tanto, debe ser hecha cuidadosamente.
Integración
de la logística
La
logística integrada es el estado maduro de desarrollo del sector de logística.
Desarrollando la industria de logística y mejorando el sistema de logística, el
sector de logística se torna un líder en la cadena de producción y
coordinación, y es capaz de proporcionar a la comunidad una gama completa de
servicios de logística. El desarrollo de la integración logística puede ser dividido
en tres niveles: la logística auto integrada, la logística macro integrada y la
logística micro integrada.
Antes de
la existencia del concepto de logística integrada
(abastecimiento-producción-distribución), una parte de las responsabilidades
logísticas de hoy estaban subordinadas a la producción o el control de
marketing. Es decir, hay una consciencia creciente de que esta función tiene un
impacto y participación en las decisiones estratégicas de las organizaciones.
"La idea de que las empresas pueden desarrollar capacidades logísticas que
soporten los negocios básicos u objetivos de producción no es nueva. A lo largo
de la década de 1990, una serie de trabajos han intentado desarrollar
tipologías de estrategia de logística que se relacionan con prácticas de
empresas individuales para especificar dichas estrategias".
La
gestión de éxito de la logística integrada une todas las actividades de
logística conjuntas en un sistema que trabaja para minimizar los costos totales
y mantener el nivel de servicio deseado por el cliente. Es necesario afirmar
que, el costo total incluye cinco categorías principales de costos de
logística, que son: niveles de servicios a los clientes, costos de transporte,
costos de almacenaje, costos de alta cantidad de stocks y costos de manutención
de inventario. Además de eso, el flujo de informaciones desempeña un importante
papel en la integración de la logística.
Sistemas
de información de logística
Los
pedidos de los clientes, requisitos de stocks, órdenes de servicio de almacén,
documentación de transporte y facturas son los tipos más comunes de
informaciones de logística. El uso de la tecnología de sistemas de información
logística hizo el intercambio de informaciones de logística más eficiente,
eficaz y rápida.
Los
sistemas de información de logística son los hilos que unen las actividades
logísticas en un proceso integrado. La integración se basa en cuatro niveles de
funcionalidad: transacción, control de gestión, análisis de decisión y sistemas
de planificación estratégica.
Los
recursos logísticos son un componente del sistema de logística. Como tal, ellos
son un aspecto importante a considerar cuando se evalúa el desempeño. Son los
recursos los que permiten el flujo de informaciones y bienes, ya que ellos son
los que realizan los procesos y actividades de logística. Cuando se discute
acerca de recursos en el área de logística, los recursos físicos (como
equipamientos), muchas veces ocupan el primer lugar. No obstante, ya que la
manipulación de la información es una parte importante de la logística, los
sistemas de Transmisión de la Información (TI) son un recurso importante.
Cadena
de suministros
Al
pensar sobre la definición de cadena de suministros, existen algunos aspectos
que deben tenerse en cuenta. En primer lugar, la corriente de alimentación está
formada por varias entidades, que forman un sistema complejo. En segundo lugar,
las actividades que son implementadas en esas entidades deben ser tenidas en
cuenta. Debido a estas actividades, puede ser activado el flujo de bienes y la
atención al cliente en la cadena de abastecimiento. En tercer lugar, la cadena
de abastecimiento o suministro debe ser tratada como un sistema entero, las
relaciones por medio de las entidades deben ser consideradas, como la relación
de interacción, relación de dependencia y de la oferta y demanda del producto
acabado y servicio.
Por
tanto, la cadena de suministros se define como: el sistema de organizaciones,
personas, tecnología, actividades, informaciones y recursos involucrados en el
traslado de un producto o servicio desde el abastecedor al cliente. Las
actividades de la cadena de suministros transforman los recursos naturales,
materias primas y componentes en un producto acabado que se entrega al cliente
final.
No
obstante, el concepto representa una red de organizaciones que trabajan en
conjunto para controlar, gestionar y mejorar el flujo de materiales e informaciones
de abastecedores para los usuarios finales. Como resultado, el término
"red de abastecimiento" sería más apropiado, pero sin embargo no es
el más ampliamente aceptado y usado.
Independientemente
de analizarlo como una cadena o como una red, uno dos factores más importantes
de éxito para la cadena de abastecimiento es verla como una única entidad, no
dispersa y dividida sobre límites funcionales y organizacionales.
Gestión
logística
La
gestión de la logística tiene muchos nombres, entre ellos: gestión logística,
logística Empresarial, canal de gestión de materiales, distribución física,
logística industrial-sistemas de respuesta rápida, gestión logística de la
cadena de suministros, etc. Dentro de todos los nombres citados encima, el
término más usado es el de gestión logística "Council of Logistics
Management Professionals", es una asociación que es líder mundial, y
define la gestión de logística como: la parte de la gestión de la cadena de
suministros que planea, implementa y controla el flujo hacia adelante y hacia
atrás, y el almacenamiento eficiente de bienes, servicios e informaciones
afines entre el punto de origen y el punto de consumo, a fin de atender las
exigencias de los clientes.
Esta
definición incluye el flujo de bienes, servicios e informaciones, tanto en los
sectores de manufactura como en los de servicios. Por eso, es fácil de ver que,
las características de la gestión de logística son:
Alcanzar
la satisfacción del cliente como primer objetivo.
Concentrarse
en todo el canal de logística.
Optimizar
como propósito las empresas en su totalidad.
Vincular
efectivamente al abastecedor con el usuario final por medio de la tecnología de
la información como fuerza motriz.
Eficiencia
y eficacia
El
desempeño y la productividad están fuertemente relacionados, y pueden ser
divididos en los conceptos de eficiencia y eficacia. La eficiencia está
relacionada con la utilización de los recursos. Ella lidia principalmente con
la entrada del índice de productividad.
La
eficiencia se refleja, por tanto, en el desempeño de la unidad interna
estudiada. La eficacia, por otro lado, está orientada para los resultados y
relacionada a ofrecer a los clientes lo que ellos exigen y puede ser asociada
al desempeño externo. (D. Sink and T. Tuttle 1989), la eficacia es "hacer
las cosas ciertas", mientras que eficiencia significa "hacer ciertas
las cosas"
Desempeño
Hay
muchos motivos para el uso de las medidas de desempeño. Un argumento usado con
frecuencia que, de acuerdo con, no puede ser ignorado, es simplemente "lo
que es medido, es atendido" (C. Kao and S.-N 2014). La medición del
desempeño es fundamental para el éxito de casi toda organización.
Esto es
porque crea una comprensión del desempeño de la organización. No obstante, las
medidas por si solas no son suficientes. Es importante que la medición de
desempeño utilizada realmente mida lo que la empresa precisa saber. También es
importante que las medidas de la eficiencia sean acompañadas y evaluadas en
relación a los objetivos de la empresa.
Lo que
debe ser medido, no obstante, difiere de empresa en empresa, dependiendo de sus
necesidades y objetivos. La mayoría de las empresas crean su propio sistema de
medición de desempeño único, que es un conjunto de medidas de desempeño
combinadas para obtener una imagen completa del desempeño de una empresa. A fin
de crear un sistema de medición de desempeño exitoso, es vital que los factores
clave que influyen en la productividad y desempeño de la empresa sean
identificados y considerados. Esto se realiza por dos razones: para evitar el
desbordamiento de informaciones irrelevantes y para garantizar que lo que es
importante tenga a atención.
Logística
interna
De
acuerdo con el punto de vista de la logística como un cuadro o un enfoque que
consiste en varias partes y aspectos, ella es muchas veces descrita como un
sistema, para analizar la logística interna como parte del sistema. De acuerdo
con (P. Jonsson 2008), el sistema de logística es siempre abierto y en un
estado de intercambiar con su entorno. No obstante, los límites del sistema y
los subsistemas y componentes incluidos varían dependiendo de diferentes
perspectivas.
Costo de la distribución física
Los costos de distribución son todos los desembolsos en
que incurre un productor para hacer llegar sus productos, desde su planta de
fabricación hasta el lugar en que son adquiridos, constituyéndose así en un
componente fundamental del costo total para el productor y del precio que pagan
los consumidores, por ello su análisis reviste gran importancia en términos de
eficiencia empresarial.
Todas las erogaciones que se hacen para poner el producto
en el mercado y obtener la recuperación por medio de la venta. (Reyes, p.121).
La utilidad de cualquier empresa industrial se logra al
realizar la distribución de sus productos: se fabrica para distribuir, es
decir, para que los productos lleguen a manos de quienes lo necesitan, función
en la que intervienen múltiples factores cuya valoración recibe el nombre de
costos de distribución y cuya importancia desde el punto de vista económico
radica en su influencia para modificar la demanda de productos, tanto en su magnitud
como en su elasticidad.
La distribución comprende todas las
actividades necesarias para convertir en dinero el artículo fabricado: abarca
los gastos de venta, los gastos de administración y los gastos de
financiamiento relacionados con esta actividad. (Mercado, p.310).
Análisis
de los costos de distribución
Son
cuatro los factores a considerar para aplicar los costos de distribución,
Mercado (p.310):
La
creación de la demanda: cómo se despierta el interés de los consumidores hacia
el producto, incluye, entre otras actividades la publicidad y la promoción de
ventas.
Obtención
del pedido: comprende los gastos inherentes a la fuerza de ventas.
Manejo y
entrega del producto: incluye el transporte, almacenamiento y demás actividades
logísticas.
Control
de la venta: incluye la investigación y apertura del crédito, rutina contable
para su registro, preparación de los análisis de ventas, servicio de la
cobranza y todas las demás funciones inherentes hasta conseguir que la venta se
traduzca en dinero.
Análisis
por naturaleza o tipo de costo
La
intensa competencia y la necesidad de ampliar el mercado del producto son las
razones que han impulsado en principio a las grandes empresas a analizar los
costos de distribución. Los volúmenes físicos de producción dependen de las
necesidades del mercado, y éstos en múltiples aspectos tienen la característica
de ser sustituibles. los volúmenes de producción no pueden sostenerse tan sólo
confiando en la buena calidad del producto, sino además en un trabajo directo e
inmediato desarrollado por el departamento de ventas.
Análisis
por regiones o zonas geográficas
Este
método tiene su origen en la contabilidad por áreas de responsabilidad, la cual
evita ciertos peligros de derramar en forma arbitraria los gastos de
distribución entre los segmentos del mercado, lo cual puede crear cierta
confusión, que puede evitarse si al establecer el sistema de costos de
distribución se usan ciertos factores de control, es decir el costo determinado
por área geográfica.
Este
análisis determina cuánto cuesta para la empresa un cliente, lo cual lograremos
si se tiene un buen sistema de costos de distribución.
Análisis
por canales de distribución
Para la
gerencia de ventas, así como para la gerencia de mercadotecnia, conviene
evaluar periódicamente el costo de los canales de distribución con el fin de
aplicar las directrices administrativas correspondientes.
Evaluación
de una línea de productos
Otro
aspecto en el que la contabilidad de costos desempeña un papel especialmente
importante se conoce como la determinación del rendimiento potencial de las
líneas de productos. La determinación del rendimiento potencial del producto
consiste en determinar las posibilidades que tiene cada unidad de mercancía en
un almacén para obtener utilidades. Cada artículo se considera como un centro
responsable de utilidades y por consecuencia podemos determinar, en un momento
dado, las utilidades que nos está produciendo cierta línea de artículos.
Rentabilidad
en función del tamaño del pedido
Cuando
se analizan los costos de distribución por importes de los pedidos, esos costos
que varían en proporción al número de pedidos procesados, proporcionan una base
lógica de aplicación para poder obtener las utilidades que genera cada pedido.
Selección
de canales de distribución alternativos
Cuando
nos referimos a canales alternativos queremos indicar que la distribución se
efectúa por dos canales, uno puede ser un mayorista y el otro un detallista,
los cuales generalmente trabajan a base de comisión, mientras que el envío de
la mercancía, facturación y cobranza corre a cargo del fabricante. El análisis
de los costos de los canales optativos de ventas es uno de los aspectos en la
elección del canal de distribución adecuado.
Determinación
del número óptimo de vendedores
Cuando
los costos por cada vendedor son muy altos, la gerencia de la empresa tendrá
que considerar dicha situación y dar de baja el que consideren necesario, con
el fin de trabajar con los vendedores que en realidad se necesitan; por el
contrario, si los costos son bajos posiblemente sea indispensable la adición de
nuevo personal para tener una distribución más agresiva.
CONCLUSIÓN
En el entorno actual, cada vez más competitivo y con
menores márgenes, las organizaciones buscan continuamente oportunidades de
mejora que las haga más competitivas. En este sentido, cada vez son más
conscientes de la importancia de la gestión de almacenes (y la gestión
logística en general) como parte esencial a la hora de aportar más valor a sus
clientes y reducir sus costes.
Es por esto, que a sabiendas del poco margen de error
que existe aunado al estrecho periodo de tiempo que tienen las organizaciones
para la producción, almacenamiento, distribución y entrega es el mínimo, tienen
que adecuarse a varios factores que incidan directamente en minimizar todos
estos tiempos y que los costos sean los mínimos de operación.
Las alternativas de innovación cada vez son más pocas,
por lo que la reinvención de las mismas tiene que ser de la mejor manera
posible hablando de planes estratégicos, por lo que el estudio completo de las
mismas, así como su excelente ejecución será determinante al momento de la
justificación y minimización de los costos.
Lo antes descrito, no solo es preámbulo para dar las
conclusiones a esta investigación, sino que la asimilación de estos hechos debe
de considerarse de vital importancia al momento de la realización de los planes
estratégicos de la organización.
Es importante destacar que la utilización del
Geomarketing hace posible un adecuado uso de la infraestructura existente
mediante la generación de planes que involucran un análisis completo de costos
de transporte y estableciendo la mejor ubicación de acuerdo al tipo de
industria o actividad económica a desarrollar.
A su vez,
permite una mejor planificación a nivel logístico con el cual se disminuyen
tiempos en recorridos tanto de clientes potenciales como de la organización que
presta el bien o servicio pues a partir de las características de la región, se
logra determinar las vías de accesos y los tiempos de recorridos para la
obtención de un bien.
Por lo tanto, según lo antes descrito y habiendo
plasmado en esta investigación el tema de los Geo mercados, los modelos de Geo
mercados, su distribución y cómo interactúan con la distribución física a
través de los centros de ejecución, como se ejecuta y los costos de la misma
llegamos a la conclusión de que los Geo mercados representan un factor
importante y determinante dentro de lo que a ventaja competitiva se refiere y
que las organizaciones en la actualidad tienen que convertirse en operadores
expertos de las situaciones que involucran a estos Geo mercados para no quedarse
atrás en materia de distribución física y el ahorro significativo que produce
esta en concordancia con el Marketing.
También es menester indicar que una adecuada gestión
de distribución, con un excelente movimiento estratégico a través de los
centros de distribución los cuales debieron haber sido planeados a través de un
estudio exhaustivo de localización y movimiento, determinaran el éxito
organizacional con un alcance estratégico expansivo de sus productos habiendo
utilizado una excelente gestión de mercadeo y estudiando todas las
posibilidades existentes para que los clientes se queden con la compañía que
los ayudo a la obtención de su producto primario en el menor tiempo posible,
con el menor costo implícito y con una excelente gestión de la calidad obtenida
a través un conocimiento vasto de las necesidades de cada empresa y/o
consumidor final.
Todo esto funciona como una maquina bien engrasada que
cuando una pieza falla, o un eslabón se separa de la continuidad, tienen que
ser tomadas acciones inmediatas para la continuidad de la distribución física
en un ambiente de mercado donde las fallas derivan en perdidas, y los errores
se ven enmarcados en sustituciones de proveedores de parte de los clientes
cuando ven que la cadena de suministro presenta fallas en la distribución y por
lo tanto presentan demoras en la obtención del producto.
Es por esto que la distribución física con la
concepción del Geo Mercado tiene que constituirse como una ciencia exacta de
proceso para que sea garantizado el éxito de la organización y el nivel de
calidad que ésta presente en el ámbito empresarial de la producción sea el más
alto y el mas competitivo.
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